Los trabajadores de Nissan han iniciado este lunes una concentración indefinida ante el centro de recambios que la compañía tiene en El Prat de Llobregat para protestar contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la empresa. La movilización pretende mantener la presión sobre la dirección en plena negociación de un proceso que puede afectar a más de un tercio de la plantilla catalana.
La protesta se desarrolla ante las instalaciones de El Prat, uno de los centros más afectados por la reestructuración impulsada por la multinacional japonesa. Los representantes de los trabajadores denuncian que el plan pone en riesgo el futuro de la actividad de Nissan en Cataluña y reclaman alternativas que permitan preservar los puestos de trabajo.
El ERE comunicado por la compañía afecta a 211 trabajadores de sus centros catalanes. De ellos, 110 corresponden al centro de recambios de El Prat, mientras que los otros despidos previstos se reparten entre el centro técnico de la Zona Franca y varias áreas funcionales de la empresa.
Rechazo sindical
Los sindicatos han rechazado desde el inicio el expediente y consideran insuficientes las explicaciones aportadas por la dirección. Las organizaciones de los trabajadores sostienen que Nissan no ha justificado adecuadamente la necesidad de los despidos y alertan de que la reducción de actividad podría ser el preludio de un desmantelamiento progresivo de su presencia industrial en Cataluña.
La plantilla ya había convocado una huelga indefinida en el centro de recambios ante los rumores de cierre de las instalaciones y la posibilidad de que parte de la actividad fuera trasladada a otros países europeos. Estas preocupaciones se han intensificado con la apertura formal del proceso de despidos.

