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El Princesa de Asturias le vuelve a tomar a Laporta el homenaje a Messi

Leo Messi ya no sonríe en el Barça

Leo Messi ya no sonríe en el Barça

Joan Laporta, preocupado como está por que no falte de nada en Limak ni tampoco a ninguno de sus conocidos comisionistas (Darren Dein, Jorge Mendes y Pini Zahavi), ha perdido otra ocasión de brindar a Leo Messi el homenaje que se merece.

El Premio Princesa de Asturias de los Deportes, que le ha concedido el jurado en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su impacto personal en la difusión de los valores del deporte y la actitud solidaria a favor de la infancia, se ha vuelto a avanzar a la ridícula y patética postura de Laporta de quererle levantar algún día una estatua, siempre que antes Leo esté dispuesto a pagar el peaje y tributo obligado: que sea él, el delantero argentino, quien se prosterne a los pies del presidente del Barça, lo reverencie y se convierta en un trofeo más de su salón de cabezas que han pasado por el taxidermista.

Ahora es una de las principales instituciones españolas, la Fundación Princesa de Asturias, promotora de los premios más reputados internacionalmente, la que ha vuelto a dejar atrás y en ridículo a Laporta —y desde luego al Barça— con un homenaje que, desde su casa, el club azulgrana, se le niega por la soberbia y el egoísmo casi patológico de un presidente que, por desgracia para el barcelonismo, gobierna y dirige el club desde el totalitarismo y una arrogancia sin límites.

Trayectoria

Las bases del Premio Princesa de Asturias de los Deportes no dejan lugar a dudas: se crearon para galardonar «la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional».

De acuerdo con estos principios, el Premio Princesa de Asturias de los Deportes se concede a «las trayectorias que, mediante el fomento, el desarrollo y el perfeccionamiento del deporte y su dimensión social, se hayan convertido en un ejemplo de las posibilidades que la práctica deportiva conlleva en beneficio de los seres humanos».

Por despiste y porque Leo Messi será para siempre el gran referente barcelonista como el mejor futbolista del mundo de todos los tiempos y, aunque Laporta no abandonará su obstinación de situarse por encima de quien sea y como sea en la órbita azulgrana, ese fue el motivo por el que lo hizo fuera del club tan pronto como volvió a la presidencia en 2021 alegando —sin fundamento, como el tiempo ha demostrado motivos de naturaleza económica.

Lo peor es que el mismo paso del tiempo ha demostrado que si Laporta no hubiera tomado aquella lamentable decisión, unida a una administración aún peor en materia financiera y patrimonial, el Barça se habría asegurado no menos de 200 millones anuales más de impacto en ingresos y el hecho extraordinario de que el propio Leo habría dado la alternativa a Lamine Yamal, con quien habría coincidido en el vestuario.

Para poder volver al Camp Nou sin que Laporta le exigiera el impuesto de una foto con él y de sumisión pública a la figura del presidente y no a la institución azulgrana, Leo Messi tuvo que visitarlo furtivamente y de noche, de pronto de la policía laportista.

Méritos deportivos

Para el jurado del Premio Princesa de Asturias, «en el ámbito personal, Messi ha representado un modelo de superación —tras sufrir en la infancia un problema de crecimiento— y es considerado un referente global del deporte por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo, según sus compañeros de equipo. Su trayectoria también ha sido reconocida con diversos honores institucionales y distinciones por su contribución al deporte e impacto social como embajador de UNICEF (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2006) desde 2010 y su importante labor solidaria a través de la Fundación Leo Messi, dedicada a promover el acceso a la educación y la salud para niños en situación de vulnerabilidad» .

Laporta, en cambio, sí se apresuraron también a expulsar a la Fundación Leo Messi de la Fundación Barça tan pronto como la había hecho fuera del Camp Nou en agosto de 2021, aprovechando que en las elecciones de marzo de ese año los socios del Barça le habían votado por una mayoría incontestable, precisamente porque se había autoproclamado como el único candidato que garantizaba la continuidad de Messi.

Messi se quedó de piedra —sobra, por tanto, la estatua con la que el presidente reelegido quiere despachar su memoria— cuando Laporta le dio la puntada de pie.

Para este mismo jurado del Princesa de Asturias, y a diferencia del Barça de Laporta, que se recrea a minimizar y enfriar su pasado barcelonista, Messi es y será el número uno, eternamente: «Considerado el futbolista más exitoso de todos los tiempos con cuarenta y siete títulos en su palmarés, su trayectoria profesional se caracteriza por un impacto deportivo excepcional y muy regular en el tiempo. Messi es el jugador con más partidos disputados y títulos alzados con el FC Barcelona, y protagonizó una de las etapas más gloriosas de la historia del club y del fútbol europeo con treinta y cinco trofeos entre 2005 y 2021, destacando por su liderazgo dentro del campo, su capacidad de desequilibrio y su visión del juego. Fue pieza clave en la conquista de numerosos éxitos nacionales e internacionales, incluyendo cuatro títulos de la UEFA Champions League, diez ediciones de La Liga, siete Copas del Rey, tres Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa y ocho Supercopas de España. También es el jugador con más partidos disputados y títulos alzados con la selección argentina, de los que destacan en su palmarés dos Copas América y, especialmente, el triunfo en la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022, hito que consolidó definitivamente su legado deportivo».

«En el ámbito individual, su rendimiento lo ha situado repetidamente entre los mejores futbolistas del mundo gracias a su extraordinaria regularidad, su creatividad ofensiva y su eficacia goleadora, recibiendo numerosos premios que reflejan la magnitud de su trayectoria deportiva. Entre ellos destacan sus múltiples galardones como mejor futbolista del mundo, especialmente el Balón de Oro, premio que ha obtenido hasta ocho veces y que lo sitúa entre los jugadores más laureados de la historia. También ha sido distinguido con otros premios como The Best FIFA Men’s Player en tres ocasiones y la Bota de Oro europea como máximo goleador de las ligas del continente en seis temporadas. Entre muchos hitos, también posee el récord Guinness como máximo goleador en un año natural con noventa y un goles en 2012. Galardonado con el premio Laureus en dos ocasiones, es el único futbolista masculino que lo ha recibido en la categoría de mejor deportista del año (2020 y 2023)».

Los Premios Princesa de Asturias están destinados, según señala su reglamento, a galardonar «la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional».

De acuerdo con estos principios, el Premio Princesa de Asturias de los Deportes se concederá a «las trayectorias que, mediante el fomento, desarrollo y perfeccionamiento del deporte y su dimensión social, se hayan convertido en un ejemplo de las posibilidades que la práctica deportiva conlleva en beneficio de los seres humanos».

En esta edición concurrían al galardón de los Deportes un total de 27 candidaturas de 12 nacionalidades.

Modelo de superación

«En el ámbito personal, Messi ha representado un modelo de superación —tras sufrir en la infancia un problema de crecimiento— y es considerado un referente global del deporte por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo, según sus compañeros de equipo. Su trayectoria también ha sido reconocida con diversos honores institucionales y distinciones por su contribución al deporte e impacto social como embajador de UNICEF (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2006) desde 2010 y su importante labor solidaria a través de la Fundación Leo Messi, dedicada a promover el acceso a la educación y la salud para niños en situación de vulnerabilidad», recoge entre sus argumentos el jurado.

«Quiero agradecer de todo corazón al jurado y a la Fundación Princesa de Asturias este reconocimiento —ha reaccionado Messi a la noticia—, que para mí es un orgullo enorme. España y Cataluña son parte de mi vida: allí crecí como futbolista, viví muchísimos años y nacieron mis hijos. Siempre voy a sentir mucho afecto de la gente, y por eso este premio tiene un valor muy especial para mí» , dejando claramente definido su agradecimiento a tantas personas que le han acompañado en el camino.

«Siempre digo que nada de lo que voy a conseguir lo voy a hacer solo: detrás de cada éxito hay compañeros, familia y muchísima gente que me ayudó por el camino. Lo bueno es que mi historia sirva a muchos niños y niñas para seguir soñando, con trabajo y amor por el deporte, y sabiendo que lo más importante es intentar ser buena persona y respetar los valores que el deporte nos enseña», dice Messi en el mensaje de agradecimiento.

Gracias a Laporta y a su grotesco ego, envidia desnuda y cruda, esta vez Leo Messi no ha podido mencionar al Barça en el contexto de su nota de agradecimiento, que ha dado la vuelta al mundo, refiriéndose a España y Cataluña como su casa, quizá en justa correspondencia al poco entusiasmo mostrado por la web oficial del Barça ofreciendo la noticia en una redacción breve y sin gracia de sólo 155 palabras.

Con la camiseta del Barça, Leo ha marcado 517 goles más que palabras tiene este texto.

¿Qué será lo siguiente que haga Laporta para minimizar la figura de Leo, cada día más legendario a los 38 años? ¿Cerrar el rincón del Museo dedicado a la estrella argentina? Todo es posible.

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