Cataluña continúa a la cola de España y de la UE en generación eléctrica con energías renovables, que apenas representan el 20% del mix, muy lejos del 55,5% estatal y del 47,5% europeo. La energía nuclear continúa dominando con dos tercios de toda la producción, mientras que la eólica (8,3%) y la solar fotovoltaica (0,9%) no llegan conjuntamente ni al 10%. Sin embargo, la comunidad autónoma encabeza la tramitación de proyectos de almacenamiento con baterías, una pieza clave para aprovechar la energía renovable más allá del momento de generación.
Según datos de Red Eléctrica, Cataluña ha autorizado 2.021 MW de potencia en baterías, por delante de Andalucía, y tiene 2.191 MW más pendientes de aprobación. La Generalitat tramita 134 proyectos, la mayoría de baterías independientes, que permitirán estabilizar el sistema y trasladar energía a horas punta. Aunque la implantación todavía es incipiente, el Gobierno prevé acabar el año con 1.000 MW operativos y un crecimiento notable en los dos próximos años.
Para alcanzar la descarbonización en 2050, Cataluña necesita multiplicar por más de diez la potencia renovable actual, hasta los 61.861 MW, según el PLATER. A pesar del aumento del 60% en potencia instalada desde 2021, el techo del 20% en generación renovable se mantiene estable desde hace años. Expertos como Geroni Fernús recuerdan que no hay «balas de plata» y que la transición requerirá combinar renovables, potencia estable y grandes sistemas de almacenamiento.

