Miles de trabajadores se han manifestado este 1 de Mayo en Barcelona bajo el lema ‘Contra las guerras y el fascismo, más derechos y más sindicalismo’, en una movilización convocada por CCOO y UGT que ha puesto el foco en «tres grandes reivindicaciones: paz, techo y salario«. La marcha ha salido de plaza Urquinaona, ha bajado por Via Laietana y ha hecho parada ante Foment del Treball, denunciando el impacto de los conflictos internacionales en la clase trabajadora y la crisis de vivienda. Según los sindicatos, han participado 10.000 personas, mientras que la Guardia Urbana ha rebajado la cifra a 2.500.
En los parlamentos finales en plaza de Correos, la secretaria general de CCOO, Belén López, ha criticado que la patronal hable de «fraude» en las bajas médicas y ha denunciado el «presentismo laboral«. También ha reclamado una «reforma profunda» del sistema de despidos, ha rechazado los ERE en Ficosa y Nestlé y ha hecho un llamamiento a movilizarse el 5 de mayo ante el Parlament para exigir que la ley de la dependencia se financie con el 2% del PIB. Por su parte, el secretario general de UGT, Camil Ros, ha reivindicado la lucha histórica del sindicalismo y ha cargado contra la extrema derecha, preguntando: «¿Conocéis algún lugar donde haya ganado la derecha o la extrema derecha y se viva mejor que antes?«.
Los sindicatos han elogiado el proceso de regularización de migrantes iniciado la semana pasada y han insistido en que la lucha por la vivienda y los derechos sociales es inseparable de la defensa del trabajo digno. La manifestación ha acabado, como es tradición, con La Internacional y Els Segadors, después de una jornada que también ha tenido movilizaciones en Tarragona, Girona, Lleida, Terrassa, Tortosa, Igualada y Reus.

