El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, ha asegurado este miércoles que los letrados de la Paeria han avalado el texto de la ordenanza de civismo y convivencia propuesta por su gobierno municipal, que plantea prohibir el uso del velo integral en el espacio público y en las oficinas municipales. «No es algo que haya redactado un alcalde, una concejala o un técnico, sino que lo hemos trabajado durante más de un año», ha afirmado este miércoles.
El paer en cap ha insistido en que el objetivo es garantizar los derechos fundamentales de las mujeres y evitar situaciones «en las que se les imponga una forma de vida, de creer o de vestir». «A mí no me gusta el burca y, en el fondo, lo que tengo que valorar como alcalde es si las mujeres tienen sus derechos garantizados en nuestra ciudad», ha añadido Larrosa.
Además, ha reiterado que la futura ordenanza, que está previsto que se debata en el pleno del mes de junio, recoge que «queda prohibido llevar cualquier prenda vestimenta u otra indumentaria que oculte el rostro en los espacios públicos», aunque esta prohibición no se aplicará a los lugares de culto ni a los espacios donde sea habitual ir con el rostro cubierto en atención a las costumbres sociales aceptadas o cuando se haga en el ejercicio de un derecho fundamental.
Qué hará la Urbana
Larrosa ha avanzado que, en caso de que la Guardia Urbana encuentre a una persona con velo integral por la calle, «se le preguntará si tiene algún tipo de situación que quiera explicar a los cuerpos de seguridad, se le advertirá de que está incumpliendo la ordenanza y, a partir de ahí, se instruirá el expediente y sabremos si esta persona utiliza esta vestimenta en el espacio público y, evidentemente, automáticamente se pondrán en marcha los protocolos de seguimiento». «Si reincide, tendremos la obligación de aplicar lo que establece la ordenanza», ha añadido.
Según la propuesta de ordenanza, el incumplimiento de este punto se considerará una infracción leve, con multas previstas de entre 300 y 750 euros. Larrosa ha detallado que el instructor del expediente será quien deberá determinar si el uso del velo integral es «fruto de una libertad religiosa o es simplemente fruto de una imposición patriarcal que se encuentra en su entorno».
Un enfoque diferente al que tumbó el Supremo
El alcalde de Lleida ha defendido la nueva ordenanza contra el velo integral basándose en la protección de los derechos fundamentales y la igualdad de las mujeres, distanciándose del enfoque de seguridad del intento fallido de 2010. Pese al precedente que topó con el Tribunal Supremo, Larrosa sostiene que la norma busca garantizar la libertad individual y evitar situaciones de sumisión religiosa o aislamiento social.
Aunque ha reconocido que no es un fenómeno masivo en la ciudad, ha subrayado la necesidad de actuar para proteger incluso a las minorías vulnerables ante posibles coacciones. La iniciativa ha recibido, según el páramo jefe, el apoyo de varios líderes de la comunidad musulmana local que apuestan por la convivencia.

