Las obras de emergencia en Rodalies han permitido retirar 78 limitaciones de velocidad desde marzo, aunque la red aún mantendrá 179 la semana próxima, según Adif. Desde el accidente mortal de Gelida, un equipo de 400 operarios ha actuado en taludes y trincheras y ha realizado talas sistemáticas de 13.600 árboles, 5.700 de ellos entre Maçanet y Portbou. En paralelo, Renfe ya programa el 94% de las circulaciones previas al siniestro, aunque líneas como la R3, la R4 y la RG1 aún no han recuperado la normalidad. El Gobierno catalán admite un «retraso sistemático» de 10–15 minutos en la R4, que confía resolver «en las próximas semanas».
Según la Generalitat, las 78 limitaciones retiradas eran las que generaban afectaciones más graves, pero se han introducido nuevas por incidencias sobrevenidas, dejando un balance neto de 37 restricciones menos. Antes del accidente había 95 limitaciones, pero tras el pico de la crisis —con 216— todavía hay 84 más que en enero. En la R4, entre Sant Vicenç de Calders y Martorell, 31 de los 45 km del tramo tendrán limitaciones vigentes, mayoritariamente a 60 km/h. A partir del lunes también se aplicará una nueva restricción en l’Ametlla de Mar, donde los trenes de la R16 y Avant circularán a un máximo de 160 km/h.
Las obras en los túneles de Rubí y del Garraf avanzan «a buen ritmo», con refuerzos estructurales en tramos críticos y circulación adaptada. El presupuesto global de las actuaciones proviene de los 107 M€ de emergencia por la borrasca Harry, 63,5 M€ de mantenimiento y 11,2 M€ de control de vegetación. El objetivo compartido por todos los actores es que el usuario perciba un servicio similar al de antes de la crisis, aunque las limitaciones de velocidad continuarán presentes a lo largo de los 1.200 km de red.














