La Diputación de Barcelona ha concedido un total de 1,3 millones de euros en ayudas a 87 Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) de la provincia para la renovación y mejora de sus equipos de prevención y primera intervención frente a los incendios forestales. La convocatoria, gestionada a través de la Oficina Técnica de Prevención Municipal de Incendios Forestales y Desarrollo Agrario (OTPMIFDA), ha dado cobertura al 67% de las ADF existentes en el territorio, reforzando de manera significativa su capacidad operativa.
Durante un acto celebrado en el Parque de Bomberos de Manresa, el diputado delegado de Prevención de Incendios y Gestión Forestal, Jordi Fàbrega, ha destacado que “estas ayudas son clave para apoyar la labor preventiva y de extinción de incendios imprescindible que están llevando a cabo las ADF por puro compromiso con el entorno natural”. Fàbrega ha señalado que “las ADF son un modelo único en Cataluña y Europa”.
En este sentido, ha agradecido la labor de estas asociaciones de voluntarios y ha puesto énfasis en la importancia de la cooperación entre todas las administraciones y actores que intervienen en la prevención y extinción de incendios forestales. El diputado ha recordado que “el 67% del territorio catalán es masa forestal y no podemos vivir de espaldas al bosque, porque tenemos un sector primario que es clave para garantizar la supervivencia del país”. Por ello, ha afirmado que “la manera de extinguir los incendios en Cataluña es realizar una labor preventiva y retirar combustible del bosque”.
En cuanto a la distribución de las ayudas, la convocatoria ha financiado la adquisición de 21 vehículos nuevos, 65 ayudas para mejoras en vehículos, 83 kits de extinción y 15 mejoras en cisternas y kits de extinción. Además, 51 ADF han podido adquirir material de prevención y extinción, elementos clave para garantizar una respuesta rápida y efectiva ante el fuego.
En este sentido, desde la Diputación de Barcelona se destaca que disponer de vehículos, autobombas y equipamiento adecuado permite a las ADF actuar con rapidez durante los primeros minutos de un incendio, un factor determinante para evitar que el fuego evolucione hacia un gran incendio forestal.
Por su parte, el presidente de la Federación de ADF del Bages-Moianès y vicepresidente del Secretariado de Federaciones de Agrupaciones de Defensa Forestal (SFADF), Jordi Tort, ha agradecido las ayudas concedidas y ha añadido que “con esta nueva adquisición de vehículos, la Cataluña Central y el resto del territorio salen muy reforzados para defender mejor el territorio y nuestros bosques”.
Tipología de las ayudas concedidas
Las ayudas otorgadas por la Diputación de Barcelona han permitido actuar en diferentes ámbitos clave para reforzar la capacidad operativa de las ADF. Por un lado, se ha apoyado la renovación del parque móvil, tanto con ayudas para la adquisición de vehículos nuevos —que han sustituido vehículos antiguos dados de baja, con cofinanciación de la Diputación de Barcelona, la Generalitat y otras fuentes— como con ayudas destinadas a la mejora y equipamiento de vehículos ya existentes.
La convocatoria también ha financiado la adquisición de cisternas remolcables y kits de extinción para instalar en plataformas de vehículos. Finalmente, una parte de las ayudas se ha destinado a la compra de herramientas y materiales de primera intervención, como motosierras, emisoras, mangueras o lanzas de agua, elementos indispensables para que las ADF puedan actuar con rapidez y seguridad en los primeros momentos de un incendio forestal.
Cobertura territorial en todas las comarcas
Las ayudas se han distribuido por toda la provincia de Barcelona, con ADF beneficiarias en todas las comarcas. Destacan comarcas como Anoia, con 19 ADF beneficiarias y más de 220.000 euros concedidos; Bages, con 8 ADF y 183.000 euros; o Alt Penedès, donde 13 ADF han recibido más de 165.000 euros.
El Vallès Oriental ha recibido más de 134.000 euros, con 8 ADF beneficiarias, mientras que el Vallès Occidental ha recibido más de 119.000 euros, también para 8 ADF. Esta distribución territorial responde a los criterios objetivos establecidos en las bases reguladoras, que priorizan las necesidades operativas de cada agrupación y el impacto de las inversiones en la prevención de incendios forestales.

