«X amplifica el conflicto político y provoca las relaciones tóxicas», cree la periodista Karma Oliveras, directora ejecutiva de la Fundación para la Visualización y la Transparencia. «Las plataformas se han diseñado para hacer dinero. Hacen falta plataformas diferentes que nos lleven al diálogo», defiende Emma Fraxanet, doctora en Tecnologías de la Información y Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra. Estas fueron algunas de las afirmaciones que hicieron en la mesa redonda «Algoritmos, poder y polarización», organizada por el Instituto Catalán Internacional por la Paz (ICIP) el miércoles pasado y conducida por Rita Costa, constructora de paz digital en la entidad Build up.
Emma Fraxanet explicó que, en 2018, META vio que la gente estaba marchando de Facebook y promovió la participación de tal manera que creció la polarización y que, en 2020, adoptó unas medidas para limitar sus contenidos tóxicos pero que aún empeoraron la situación. «Quieren engagement pero no les preocupan sus efectos», denunció.
En cuanto a la regulación de las actividades de las plataformas que tienen más seguidores, Karma Oliveras dijo que ya nadie cree que lo hagan ellas mismas con buenas intenciones. Rita Costa apuntó que muchos activistas temen que la regulación no sea la más adecuada mientras que Emma Fraxanet reclamó que se regule sobre todo la transparencia de las plataformas. «No tenemos acceso a los cambios de los algoritmos. Necesitamos que las plataformas nos ofrezcan más datos a los investigadores», reclamó, aunque manifestó que tampoco confía en la calidad de los datos que puedan ofrecerles.
La manipulación algorítmica, un delito
Las sanciones que han puesto a algunas de estas plataformas no tienen efecto disuasorio de su comportamiento favorecedor de la polarización y los mensajes de odio. «META ha tenido que pagar 479 millones de euros por robar contenidos de 87 medios de comunicación y editores de prensa», explicó Peiró pero añadió que eso no preocupa en absoluto a la empresa de Mark Zuckerberg, que continuará con estas prácticas. La periodista pidió que la manipulación algorítmica sea considerada delito.
La alternativa a las plataformas que fomentan el conflicto, según Fraxanet, está en colectivos como ProSocial Design Network, que apuestan por un Internet más saludable mientras que Costa citó a Sparkable, una plataforma social sin ánimo de lucro diseñada para reducir las divisiones y el conflicto. Karma valoró la utilidad de plataformas de dimensiones moderadas, de carácter local o sectorial para luchar contra los abusos de las grandes plataformas.
La lucha contra estas plataformas pasa sobre todo, según las expertas, por el compromiso de los ciudadanos de huir de la confrontación y la polarización. Fraxanet añadió que tiene la esperanza de que las grandes tecnológicas fallen, den un paso en falso y cree que ya los están haciendo y Karma exigió que las administraciones públicas sean más exigentes con ellas y que no se sientan tan impunes. Desde el público, una asistente sugirió que la Unión Europea tenga su plataforma social propia, idea que fue bien acogida por las ponentes.
La mesa redonda «Algoritmos, poder y polarización» forma parte de las actividades vinculadas a la exposición «PolsXtrems. Tu gimnasio para entrenar el pensamiento crítico», que «en una sociedad cada vez más polarizada, donde la desinformación y los discursos de odio se propagan con facilidad, propone un circuito de alta intensidad para entrenar el pensamiento crítico, el diálogo y el respeto por quienes piensan diferente». Está producida y comisariada por el ICIP y se puede visitar hasta el 17 de mayo en el Palau Robert de Barcelona.

