Los dos concejales del PSC de Ripoll, Enric Pérez y Anna Belén Avilés, han puesto sus cargos a disposición del partido al día siguiente de haberse abstenido en la votación de los presupuestos presentados por el gobierno local de Aliança Catalana, que los ha podido sacar adelante aunque gobierna en minoría.
El voto de calidad de la alcaldesa, Sílvia Orriols, decantó la votación, que acabó con siete a favor (AC y Som-hi Ripoll) y siete en contra (Junts, ERC y CUP), aparte de la abstención de los socialistas. De esta manera, la dirigente ultranacionalista logró aprobar sus primeras cuentas por pleno de este mandato.
En un comunicado, los concejales socialistas de Ripoll admiten que fue un «error» haberse abstenido, y aseguran que su proyecto está en las «antípodas» de los valores que defiende Orriols. Estas manifestaciones las ha precedido la reprobación de la federación del PSC de Girona, que les pedía actuar «en consecuencia», y con la que los representantes ripolleses se han reunido este viernes.
«Una pésima gestión municipal»
«Es un voto que se adoptó con el propósito de evitar un nuevo circo político y mediático en Ripoll. A pesar de todo, no se tuvo suficiente en cuenta que el principio fundamental de evitar cualquier colaboración con la extrema derecha es superior a esa intención inicial», han explicado en el comunicado.
Enric Pérez y Anna Belén Avilés manifiestan que «compartimos que el voto plenario de presupuestos contradice el posicionamiento marco de la acción política general del PSC». De hecho, afirman que es una posición que han defendido «de manera constante» y que coincide con «el escenario de una pésima gestión municipal en Ripoll». Remarcan, además, que el gobierno de Orriols «presenta carencias muy significativas en términos de proyecto, capacidad de gestión y atención a las prioridades del municipio».

