La Fira de Barcelona se convertirá los próximos días 17 y 18 de abril en punto de encuentro de un gran número de dirigentes, activistas e intelectuales de izquierdas en el marco de la Gobal Progressive Mobilisation (GPM). Se trata de una iniciativa anunciada por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, organizada por su partido, el PSOE, en colaboración con el Partido de los Socialistas Europeos, la Internacional Socialista, Alianza Progresista y la Fundación para Estudios Progresistas Europea (FESP).
Pedro Sánchez, que es el actual presidente de la Internacional Socialista, ha presentado así esta cumbre: «El progreso no llegó fácilmente. Cada derecho de los que disfrutamos hoy fue fruto de una lucha, a menudo contra el miedo, la injusticia y el autoritarismo. Si permanecemos pasivos ahora, corremos el riesgo de deshacer décadas de progreso conseguido con esfuerzo en una sola generación. La Global Progressive Mobilisation es un llamamiento a actuar juntos, para que la democracia, la igualdad y la esperanza sigan siendo más fuertes que el miedo y la división«.
El sueco Stefan Löfven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos (PSE), afirma que «lo que está en juego hoy es el futuro de nuestras democracias y los derechos y libertades fundamentales de los que depende la gente cada día. Cuando la democracia se debilita, son siempre los ciudadanos de a pie quienes que pagan el precio más alto. La GPM trata de mantenerse unidos, antes de que sea demasiado tarde, para defender la libertad, la dignidad y el Estado de derecho».
Los compromisos avanzados en el manifiesto de presentación del GPM son: «defender la democracia, el Estado de derecho y los derechos fundamentales; proteger las libertades civiles, los medios de comunicación libres y la libertad de expresión; promover la justicia social mediante salarios dignos y derechos laborales sólidos; impulsar una transición ecológica y digital inclusiva y sostenible; defender el derecho internacional, el multilateralismo y la paz; combatir todas las formas de discriminación y garantizar la justicia intergeneracional y una participación juvenil significativa«.
Una iniciativa que debe tener continuidad
Entre los dirigentes progresistas, intelectuales y activistas que han confirmado su participación en esta cumbre están el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, el de Colombia, Gustavo Petro, o el del Uruguay, Yamandú Orsi. También intervendrán António Costa, presidente del Consejo Europeo, Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Lars Klingbeil, vicecanciller alemán, Chantal Kambiwa, coordinadora general de la Internacional Socialista, Isabel Allende, presidenta honoraria de la Internacional Socialista, Mariana Mazzucato y Gabriel Zucman, profesores de Economía, Wolfgang Katzian, presidente de la Confederación Europea de Sindicatos, Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional, Ernesto Samper, ex presidente de Colombia, Machris Cabreros, coordinadora global de la Alianza Progresista, o Kata Tüttó, presidenta del Comité Europeo de las Regiones.
Además de Pedro Sánchez, también formarán parte de la representación española el vicepresidente primero del gobierno, Carlos Cuerpo, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, el ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, el presidente del CIDOB, Josep Borrell, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
La voluntad es que esta cumbre de la GPM tenga continuidad y que «Barcelona marque el primer paso concreto en un camino a largo plazo para construir una coordinación duradera y una capacidad compartida entre las fuerzas progresistas de todo el mundo».

