Del 4 al 12 de marzo de 2026, la atención mundial se centró en Pekín, escenario de la gran cita política anual de China: las Dos Sesiones (la reunión anual de la Asamblea Popular Nacional y la reunión anual de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino). Éstas constituyen una plataforma clave para la difusión de las orientaciones políticas del país y una ventana importante para que el mundo conozca a China, incluyendo la observación de la democracia popular en todo el proceso y la comprensión de la práctica democrática con características chinas.
Amigos de Cataluña me han comentado que, a través de las Dos Sesiones, han podido apreciar tanto las particularidades del sistema democrático chino como sus puntos en común con Cataluña: la valoración de una herencia cultural propia, la aspiración a una expresión fluida de la opinión pública y el respeto por un desarrollo diverso y armonioso.
En efecto, la democracia es un valor compartido por toda la humanidad. Sin embargo, no existe un modelo único aplicable a todos los países. El núcleo para juzgar si un sistema democrático es bueno y sólido no radica en lo llamativo de su forma, sino en si está arraigado en las condiciones nacionales del país, si realmente beneficia al pueblo y si garantiza a todos los grupos un derecho a la palabra igualitario.
El presidente Xi Jinping ha señalado que “la democracia popular en todo el proceso es el atributo esencial de la política democrática socialista y es la democracia más amplia, auténtica y eficaz”. Durante más de un siglo, el Partido Comunista de China ha unido y liderado al pueblo chino en la exploración, establecimiento y desarrollo continuo de este modelo democrático en un país con miles de años de historia feudal y que, en la era moderna, llegó a ser una sociedad semicolonial y semifeudal. Este proceso no solo ha permitido que el pueblo ejerza el poder, sino que también ha dado lugar a “dos milagros”: un rápido desarrollo económico y una estabilidad social duradera.
La democracia popular de todo el proceso de China es una democracia sustancial de carácter integral, con cobertura total y en todas las dimensiones, que abarca de manera completa los cinco eslabones de la elección democrática, la consulta democrática, la toma de decisiones democrática, la gestión democrática y la supervisión democrática. No solo tiene en cuenta los intereses generales del desarrollo nacional, sino que también garantiza plenamente la expresión de las demandas diferenciadas de las distintas regiones, etnias, estratos y grupos sociales.
Cuando el pueblo expresa sus demandas, los diputados responden y el gobierno actúa: el sistema de la Asamblea Popular Nacional (APN) y el sistema de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh) constituyen una manifestación vívida de la democracia popular en todo el proceso. Cada año, durante las Dos Sesiones, los diputados y los miembros del órgano consultivo ejercen los derechos y cumplen los deberes que les confieren la Constitución y las leyes; recogen la opinión pública, concentran la sabiduría colectiva y forjan consensos, llevando al Gran Palacio del Pueblo en Pekín las voces de las bases y las expectativas de los distintos sectores.
En las Dos Sesiones de 2026 participaron cerca de 5.000 diputados de la Asamblea Popular Nacional y miembros de la Conferencia Consultiva, con una composición que abarca todas las regiones, etnias, sectores y estratos sociales. De este modo, se garantiza que cada grupo y cada voz puedan acceder directamente al proceso de toma de decisiones del Estado, haciendo realidad el principio de que “los asuntos de todos se deliberan entre todos”.
La secretaría de la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional recibió 226 proyectos presentados por diputados y más de 7.000 propuestas; hasta las 20:00 del 5 de marzo, la cuarta sesión de la XIV Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino había recibido 5.865 mociones. Durante las Dos Sesiones, los representantes formularon activamente sugerencias en torno a temas clave como la revisión del proyecto del XV Plan Quinquenal (2026-2030) y la deliberación de diversos proyectos de ley.
Asimismo, los internautas participaron activamente en actividades de recolección de mensajes como “@Consejo de Estado: propongo sugerencias para el Informe de Gobierno”, “Envío un mensaje a las Dos Sesiones” y “La IA acerca las cuestiones sociales”, expresando sus opiniones y aportando su sabiduría. Las demandas de la ciudadanía son escuchadas y atendidas en los distintos eslabones de la gobernanza nacional, y la democracia popular de todo el proceso muestra una vitalidad sostenida.
En 2025, los distintos departamentos del Consejo de Estado tramitaron 8.754 propuestas de diputados de la Asamblea Popular Nacional y 4.868 iniciativas de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, lo que representa el 95,6 % y el 97,3 % del total, respectivamente, todas resueltas en los plazos previstos. Los diputados y miembros del Comité Consultivo expresaron su satisfacción con la labor realizada.
Más importante aún, los departamentos pertinentes adoptaron más de 4.900 sugerencias de diputados y miembros del Comité Consultivo, y finalmente emitieron más de 2.200 medidas políticas concretas, logrando nuevos avances en la optimización de la distribución estratégica del desarrollo nacional, el impulso del sistema industrial moderno, el fortalecimiento de la inversión y el consumo, la dinamización del desarrollo de alta calidad y la mejora continua del bienestar del pueblo.
La calidad de la democracia se mide, en última instancia, por la eficacia con que se materializa la voluntad popular; su calidez se refleja, a menudo, en la respuesta a cada demanda y en la concreción de cada medida. La democracia popular en todo el proceso es un sistema abierto, arraigado en la realidad de China y enriquecido por los logros útiles de la civilización política de la humanidad.
Mantiene el principio de la civilización china de que “el pueblo es el fundamento del Estado”, al tiempo que atiende a la diversidad de demandas, garantiza la participación a nivel local y fomenta la innovación desde la base, abriendo así un camino de desarrollo democrático acorde con las condiciones nacionales de China y ampliamente respaldado por su pueblo.
China continuará perfeccionando la democracia popular de todo el proceso, consolidando la cohesión social mediante la democracia y promoviendo la modernización al estilo chino a través de trabajo práctico constante. Estamos dispuestos a avanzar junto a los distintos sectores de Cataluña, profundizando la comprensión mutua y la confianza, ampliando los intercambios y la cooperación, promoviendo los valores comunes de la humanidad y aportando una mayor energía positiva al desarrollo compartido y a la paz y el progreso del mundo.
