El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha reclamado la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y la preservación de todas las centrales de energía del Oriente Próximo, en un mensaje difundido a X. Sánchez ha advertido de que la situación actual es un «punto de inflexión global» y que una «escalada adicional» podría provocar una crisis energética de largo plazo con impacto para toda la humanidad. Sus palabras llegan en medio de la tensión creciente entre Estados Unidos e Irán, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, haya amenazado con destruir instalaciones energéticas si no se reabre Ormuz en 48 horas.
En respuesta, las autoridades de Irán han advertido que cerrarán completamente el estrecho si los Estados Unidos atacan sus plantas eléctricas, incrementando el riesgo de un bloqueo total en uno de los puntos más estratégicos del comercio mundial de petróleo y gas. Este intercambio de amenazas ha encendido todas las alarmas internacionales, ya que Ormuz es un corredor clave para el suministro energético global.
Sánchez ha insistido en que «el mundo no debería pagar las consecuencias de esta guerra» y ha apelado a la responsabilidad de todos los actores implicados para evitar un escenario que podría afectar gravemente a la economía mundial. El Gobierno de España sigue de cerca la evolución del conflicto y defiende la necesidad de preservar la seguridad energética internacional en un momento de máxima incertidumbre geopolítica.













