Se han detectado cinco nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en la zona de alto riesgo, lo que eleva el total de positivos hasta los 232. El Departamento de Agricultura mantiene activado el dispositivo de control y seguimiento para evitar la expansión de la enfermedad, especialmente en áreas con presencia de jabalí, principal vector de transmisión.
Los nuevos positivos confirman que el brote continúa activo y en evolución, en un contexto en el que las autoridades sanitarias no descartan la detección de más casos en las próximas semanas.
El Gobierno ha desplegado medidas de control en la zona afectada, con restricciones de movimientos, vigilancia reforzada y actuaciones sobre el terreno para contener la propagación. El objetivo es evitar que el virus se extienda a explotaciones ganaderas y limite la actividad económica asociada.
Ordeig reclama «unidad»
En paralelo, el consejero de Agricultura, Óscar Ordeig, ha hecho un llamamiento a la «unidad» de los grupos parlamentarios durante una intervención en el pleno. El titular de Agricultura ha advertido de que hay que evitar «mensajes contradictorios» y ha defendido actuar con «responsabilidad y rigor» en un momento especialmente sensible.
Ordeig ha insistido en que Cataluña debe proyectar una «imagen seria» ante los mercados y de las instituciones europeas. En este sentido, ha remarcado que la gestión de la crisis es clave porque «el país se juega mucho», tanto en términos económicos como de credibilidad internacional.
Impacto sobre un sector clave
El consejero ha recordado que la ganadería es un sector estratégico para la economía catalana, con un peso relevante en el PIB y una fuerte dependencia de las exportaciones. Cualquier afectación sanitaria puede tener consecuencias inmediatas en los mercados exteriores.
En este contexto, ha alertado de que una percepción de falta de control podría traducirse en restricciones comerciales o pérdida de confianza, lo que agravaría aún más la situación del sector agroalimentario.
Dispositivo de control activo
El Departamento de Agricultura mantiene un dispositivo intensivo para contener la enfermedad, con seguimiento de los focos detectados y actuaciones específicas sobre la fauna salvaje. También se refuerzan las medidas de bioseguridad para reducir el riesgo de transmisión.
Las autoridades insisten en la necesidad de mantener la vigilancia y actuar con prudencia, ya que el brote continúa abierto y puede evolucionar en función de los nuevos casos que se detecten en las próximas semanas.

















