El Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo catalán, ha registrado más de 25.000 actuaciones durante 2025, el volumen anual más alto de la historia de la institución. El informe del año pasado refleja 13.646 quejas, 11.428 consultas y 213 actuaciones de oficio. Del total, por primera vez más de la mitad están relacionadas con los derechos sociales.
En concreto, las quejas sobre servicios sociales han subido un 61,6%; las de vivienda lo han hecho un 52,4%; las de salud, un 43%; las de infancia y adolescencia, un 40,1%; y las de educación, un 19,1%. Las de transporte y movilidad son un 51,6% más, especialmente por las relacionadas con Rodalies, que fueron 578, un 136% más que en 2024.
Final de ciclo
La Sindicatura de Greuges ha considerado que una señal inequívoca de que la Administración pública actual no da respuestas a las necesidades actuales es que hayan recibido el año pasado más quejas que nunca. El informe constata que la Administración se encuentra en un final de ciclo y que, por tanto, es imprescindible repensar el modelo para adaptarlo a los nuevos retos sociales, demográficos y tecnológicos.
«No se trata de tomar medidas aisladas. Estamos pensando en una transición profunda –estructural, cultural y de largo alcance– para que la Administración recupere su razón de ser: servir a la ciudadanía», ha manifestado la síndica, Esther Giménez Salinas.
Paradojas
Este análisis señala varias paradojas del funcionamiento actual de la Administración, como que a pesar del aumento de los recursos destinados a políticas sociales haya crecido la presión asistencial y la sensación de desbordamiento de los profesionales de los servicios públicos básicos.
La síndica Giménez Salinas también ha denunciado un exceso de burocracia en ámbitos como la salud y la educación, y ha hecho énfasis en la «lentitud» de la administración, por ejemplo, para gestionar prestaciones.

