El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha negado este miércoles que Cataluña esté colapsada, aunque admitió que hay «retos» y «cosas a mejorar». En una comparecencia en el pleno del Parlament a petición de Junts, justificada por «la situación de colapso» que este partido asegura que «sufre Cataluña», Illa ha remarcado que su discurso no es «triunfalista», pero ha advertido de que el país «no se puede permitir un discurso derrotista».
En un contexto «de inestabilidad», el presidente ha reivindicado que Cataluña tiene «una base sólida y buenos fundamentos» que, según ha insistido, deben «permitir aprovechar las oportunidades y esquivar los riesgos». Illa también ha reivindicado que el país tiene una «situación de solidez» y con «buenos fundamentos» en un contexto de «mucha inestabilidad» global.
«No puede estar colapsado un país que crece al 2,7% en 2025, muy por encima de una zona próspera como es la Unión Europea», ha argumentado el presidente catalán, que también ha destacado las cifras de inversión extranjera, de empleo o de captación de fondos europeos para negar la idea de colapso.
El jefe de Gobierno ha señalado cinco retos principales: la seguridad, la vivienda, las infraestructuras y la movilidad y la educación. Y ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios a la «unidad» para poder darle respuesta. «Cataluña es un país ambicioso. No es conformista», ha dicho Illa, que ha reivindicado las políticas en vivienda y financiación con «el impulso» de ERC y los Comunes.
En cuanto a la vivienda, ha señalado que es «la piedra angular» y ha insistido en que el ejecutivo está «abierto» a propuestas. «Es una misión de país», la ha definido, defendiendo las políticas de intervención en el mercado y recordando la «función social de la propiedad privada». «Prefiero equivocarme y rectificar inmediatamente a no hacer nada», ha insistido el presidente.
En el ámbito de la financiación, Illa ha defendido el nuevo modelo y el consorcio de inversiones, pactados con ERC, porque «no perjudica a nadie y beneficia a todos». Y lo que hace a Cercanías, ha admitido que el servicio actual «no es lo que Cataluña necesita» y ha prometido «trabajar» para conseguirlo. Ha especificado que se está trabajando en tres frentes: la mejora de la infraestructura, la adquisición de nuevos convoyes y la gobernanza. Sobre esta última, ha defendido «la aceleración» del traspaso a la Generalitat.
ERC y Junts
El mismo día que el Gobierno y ERC han pactado la retirada de los presupuestos, Illa ha reivindicado llegar a acuerdos, pero el presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, ha advertido a Illa de que no vuelva a «cometer el mismo error» de presentar unos presupuestos sin tener suficientes apoyos de la cámara.
En una intervención durante la comparecencia del jefe del ejecutivo, Jové ha reiterado que Illa «ha dado un paso en la buena dirección» retirando las cuentas. «No vuelva a llevar al país a un atolladero», ha añadido. El dirigente republicano ha instado a Illa a «poner hilo a la aguja» juntos y ha asegurado que ERC seguirá siendo «razonable».
Por su parte, la presidenta de Junts en el Parlament, Mònica Sales, ha acusado al presidente de la Generalitat de llevar al país al «colapso». Tras la retirada de los presupuestos para evitar perder la votación, Sales ha afirmado que el ejecutivo catalán «ha colapsado».
En el marco de la misma comparecencia, Salas ha lamentado que «ni en el peor momento» de su gobierno Illa no deje de hacer «propaganda y triunfalismo», y la ha comparado con el director de una agencia de publicidad. Ante esta situación, la presidenta del grupo de Junts ha instado al presidente catalán a «rectificar» y le ha recordado las protestas de diversos sectores como campesinos, pescadores, maestros y médicos.

