El Govern ha intensificado el dispositivo para contener la peste porcina africana (PPA) con la incorporación de más recursos humanos y tecnológicos sobre el terreno. El operativo se refuerza con 15 agentes adicionales, 17 equipos de drones y 132 miembros de las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF), que se suman a las tareas de control y vigilancia.
El objetivo de este despliegue es mejorar la detección de jabalíes infectados y reforzar el seguimiento en las zonas afectadas, especialmente en un contexto de expansión del virus. El dispositivo, coordinado por los Agentes Rurales, trabaja de manera continuada para localizar animales muertos o con síntomas y evitar la propagación de la enfermedad.
Los drones equipados con tecnología de detección permiten ampliar la vigilancia, sobre todo en zonas de difícil acceso o durante operativos nocturnos. Esta herramienta se suma a los recursos tecnológicos incorporados en los últimos meses para hacer más eficientes las tareas de control.
En cuanto a las ADF, su participación se consolida como elemento clave del dispositivo, ya que se encargan, entre otras funciones, de la extracción y traslado seguro de cadáveres de jabalí, una tarea esencial para garantizar la bioseguridad y frenar la transmisión del virus.
Los positivos llegan a los 227 jabalíes
El brote de peste porcina africana continúa avanzando en Cataluña y ya se han detectado 227 jabalíes infectados y muertos desde el inicio de la crisis, tras confirmarse 11 nuevos casos en los últimos días.
Las detecciones se concentran principalmente en el perímetro bajo vigilancia, donde se llevan a cabo tareas intensivas de control y muestreo. Hasta ahora, se han analizado miles de animales —con numerosos resultados negativos— y se ha reforzado la vigilancia activa para localizar nuevos focos y evitar la expansión del virus fuera de las áreas restringidas.

