La mediación de la Sindicatura de Greuges de Barcelona con los inquilinos que viven en tres fincas municipales de Vallcarca ha proporcionado una «solución residencial» a 14 personas.
El síndico, David Bondia, lo ha anunciado este martes, señalando que ha culminado la mediación que se le encargó el pasado octubre a raíz de la amenaza de desahuciar a los vecinos de estos bloques, ubicados en la avenida de Vallcarca 83 y 87 bis, y en la calle de la Farigola, 3.
Las personas realojadas irán a Torre Baró, al barrio Gótico y a la Casa Orsola, gracias al ofrecimiento por parte de Hábitat3. En cuanto a las otras catorce que no han aceptado, Bondia ha dicho que durante este proceso «se han tendido puentes» para que haya acuerdo en las negociaciones que haya a partir de ahora.
Reproches de los vecinos
Por su parte, la asociación vecinal Som Barri de Vallcarca, que agrupa a parte de los afectados por el planeamiento urbanístico de la zona, ha lamentado que el síndico haya dado por cerrado el proceso de mediación sin haber abierto una mesa paralela para abordar la modificación del plan urbanístico del barrio.
La abogada de la entidad, Ester Murillo, ha calificado la mediación de «lavado de cara» institucional y ha denunciado que gran parte de los 14 realojados han accedido «bajo el juego del miedo y las amenazas». También ha afirmado que las alternativas propuestas no se ajustan a sus realidades familiares y que les obligan a marcharse del barrio y empezar de cero en otro punto de la ciudad.
















