Un centenar de activistas propalestinos han cortado el tráfico en la calle Arístides Farrera, frente al Palau Blaugrana, para protestar contra el partido de Euroliga entre el Barça y el Hapoel Tel Aviv, disputado a puerta cerrada. Los concentrados, que se han sentado en el suelo para bloquear el paso, han denunciado la «complicidad» con un estado que califican de «genocida» y han reclamado un embargo real de armas al Gobierno de España.
Durante la movilización se han escuchado consignas como «Euroliga asesina», se han exhibido pancartas contra Israel y se han cantado himnos de resistencia como ‘Bella Ciao’. La protesta se ha desarrollado en un ambiente pacífico, bajo la vigilancia de varias furgonetas de los Mossos d’Esquadra, que no han intervenido.
El jefe de Dragones 1991 Suporters Palau Blaugrana, Toni Valle, ha criticado que el partido se juegue sin público y ha afirmado que, si la Euroliga considera que no hay suficiente seguridad, «debería sacar estos equipos y que no jueguen«. Por su parte, Sònia Peris, de Arran y de la Global Sumud Flotilla, ha defendido que los boicots deportivos «funcionan» y ha lamentado «el rol del PSOE y del PSC«, que, según ella, permiten actos que «legitiman la violencia internacional, el genocidio y la limpieza étnica del pueblo palestino«.

