Varios empresarios han asegurado este jueves por la tarde en la Audiencia Nacional que Jordi Pujol Ferrusola sí intervino en varios negocios en México como proyectos inmobiliarios, autopistas y casinos. Los testigos han declarado por videoconferencia en el juicio contra la familia Pujol Ferrusola y han confirmado que el hijo mayor del expresidente de la Generalitat sí intervino en reuniones, buscó inversores o directamente formaba parte de las empresas inversoras.
Enrique Vargas Tabernero ha explicado que él fue el delegado de Isolux en México para sacar adelante un proyecto de resorte turístico en la Baja California, aunque inicialmente los inversores eran dos directivos de Isolux pero como personas físicas. En aquella operación conoció a Pujol Ferrusola y a su entonces esposa, Mercè Gironès. Más tarde también impulsaron una autopista entre Saltillo y Monterrey.
Urbano Barquero, expolítico del CDS, se instaló en México a finales de los años 90 y trabajó para Cirsa como intermediario, asesor y gestor con el fin de explotar casinos, y también conoció a Pujol Ferrusola.
Finalmente, José Álvarez, que tenía una empresa consultora y gestora en México, ha explicado que enseñó los terrenos de la Baja California a los directivos de Isolux, entre ellos Luis Delso, acusado en este juicio. La empresa se encargó de obtener los 32 permisos federales, estatales y municipales para sacar adelante el proyecto y el inicio de las obras entre 2006 y 2008. Ha asegurado que el trabajo se hizo, a pesar de las sospechas de las acusaciones públicas.

