Salvador Illa ha reclamado este martes la «unidad» y el «sentido de la responsabilidad» que tuvo el presidente de la Generalitat Josep Irla en el acto de homenaje al hombre que mantuvo las instituciones catalanas en el exilio durante la represión franquista.
El jefe del ejecutivo catalán ha pronunciado estas palabras ante el presidente de ERC, Oriol Junqueras, partido al que pertenecía Irla, y en pleno debate por las negociaciones de los presupuestos de la Generalitat, a los que por ahora los republicanos no apoyan. «Tenemos el honor y el deber de estar a la altura de quienes tuvieron que superar situaciones más difíciles y en condiciones más complicadas», ha afirmado también el presidente.
«Cada tiempo reclama su ambición y su responsabilidad, hay que ejercerlas en plena conciencia. Siendo conscientes de las necesidades que el presente reclama y siendo conscientes de la consecuencia para el futuro», ha subrayado Illa durante el discurso de clausura del acto en memoria del 150º aniversario del nacimiento de Irla, un acto que también ha contado con los discursos del propio Junqueras y del presidente del Parlament, Josep Rull.
Illa ha considerado un «gran valor» el hecho de que el homenaje haya contado con la presencia de representantes políticos «de partidos tan diferentes» y de miembros de sector «tan diversos». «Unidos para conmemorar Irla», ha dicho.
«Vivimos en un tiempo en el que desgraciadamente se prima la confrontación y la división», ha indicado Illa, para añadir todo ello que el hecho de haber podido reunir a personas tan diversas en el Palau de la Generalitat es «sin duda el mejor homenaje a la figura del presidente Irla, que siempre tuvo claro que Cataluña solo avanzaría con unidad». Y ha remachado: «Unidad, que no quiere decir renuncia a los principios de cada uno, sino que quiere decir sentido de país, sentido de deber y sentido de la responsabilidad».
También ha afirmado que el año que el Gobierno dedica a Josep Irla no es un «ejercicio de nostalgia», sino, «muy al contrario», un ejercicio «de defensa de presente y de futuro de una Cataluña que mantiene firme la voluntad de vivir y convivir que Irla deseaba para el país».
Además ha considerado que, desde el exilio, Irla «sabía» que mantener la Generalitat era «mantener viva la esperanza en el futuro». Por ello, «muy conscientemente», intentó alcanzar «la máxima unidad de las diferentes fuerzas políticas en torno a la Generalitat». Cataluña, ha dicho, «era plural y diversa como lo es hoy, una de sus principales fortalezas».












