El Parlamento de Cataluña ha aprobado la nueva ley de reconocimiento de la Val d’Aran, impulsada por el PSC, Junts, ERC, los Comuns y la CUP. La norma refuerza el papel del Parlament como garante del autogobierno aranés y quiere asegurar que el reconocimiento de la singularidad de Arán no sea sólo simbólico, sino que tenga efectos prácticos dentro del marco legal catalán.
La ley ha salido adelante con 109 votos a favor –a los que se ha añadido Aliança Catalana–, mientras que Vox ha votado en contra y el PP se ha abstenido. La síndica de Aran, Maria Vergés, ha calificado la jornada de «histórica», ya que se reconoce explícitamente la singularidad de Arán y su órgano de autogobierno, el Conselh Generau d’Aran, que hasta ahora a menudo había sido tratado como una simple administración local, lo que dificultaba la gestión de competencias como la sanidad.
El Gobierno catalán ha reafirmado su compromiso con el fortalecimiento del autogobierno aranés. En este sentido, ha destacado la comisión bilateral celebrada en enero de 2025 y el traspaso del 100% de la tasa turística recaudada en la Val d’Aran, un paso que debe contribuir a consolidar un nuevo modelo de financiación estable y adecuado a las competencias del Conselh Generau.














