El 25,2% de las exportaciones de España a Estados Unidos del año 2025, y el 17,5% de las importaciones, corresponden a Cataluña. La amenaza del presidente norteamericano, Donald Trump, de cortar todo el comercio con España por la posición del Gobierno central contraria a la guerra en Irán podría impactar, por tanto, especialmente en Cataluña, donde tienen un gran peso las exportaciones de productos farmacéuticos, maquinaria y cosméticos.
El volumen de negocio entre Cataluña y Estados Unidos ascendió el año pasado a 9.239,8 millones de euros, un 8,5% menos que en 2024 por efecto de la política arancelaria y la incertidumbre generadas por la nueva administración estadounidense, según datos de la Agencia para la Competitividad de la Empresa (ACCIÓ) de la Generalitat de Cataluña.
Las exportaciones catalanas a EEUU cayeron un 3,4% interanual en 2025, con un volumen de negocio 145,8 millones de euros inferior, y unas ventas totales de 4.205 millones. Una cifra que, con todo, es la segunda más alta de la serie histórica. En cuanto a las importaciones o compras en el país norteamericano, todavía cayeron más en términos relativos y absolutos, un 12,5% (722,8 millones de euros menos que en 2024), con un total de 5.034 millones de euros.
En términos de comercio internacional, los Estados Unidos se mantienen como el quinto socio comercial de Cataluña en la actualidad -antes de la pandemia de la covid-19 se situaban en la séptima posición-, y el segundo fuera de la Unión Europea, después de China.
La amenaza de Trump a España tendría un impacto potencial significativamente mayor en los sectores farmacéutico, de la maquinaria, de la perfumería y la cosmética, y los agroalimentarios, que suman juntos más del 50% de las exportaciones catalanas a EEUU del año pasado. Actualmente, ACCIÓ tiene registradas 3.019 empresas exportadoras regulares a Estados Unidos.
Preocupación en la patronal
Foment del Treball ha expresado su «profunda preocupación» por la posibilidad de que los Estados Unidos «bloqueen las relaciones comerciales con España». El presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, ha recordado que son «un socio comercial de primer orden para Cataluña», con profundos «lazos históricos de intercambios».
Sánchez Llibre, eso sí, ha mostrado «confianza» en las instituciones europeas -competentes en materia comercial-, pero ha exigido también una «posición firme» de Bruselas para llegar a acuerdos que no perjudiquen a la economía. A la vez, ha pedido a los sectores económicos catalanes «tranquilidad» a pesar de «la incertidumbre global».















