La Audiencia Provincial de Barcelona se ha puesto del lado de la entidad ultracatólica y de extrema derecha Abogados Cristianos y se ha negado a aceptar a trámite la querella que había presentado contra ella la revista Mongolia. Los responsables de esta revista habían presentado la denuncia contra Abogados Cristianos después de que esta entidad acusara a la publicación de blanquear capitales del narcotráfico.
Pese a la gravedad de los hechos denunciados, la Audiencia Provincial de Barcelona, presidida por el juez Antonio Recio Córdova, miembro de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, ha desestimado su tramitación. La sala segunda de esta Audiencia no ha considerado necesario ni siquiera incoar diligencias ni preguntar nada a los representantes de Abogados Cristianos por la calumnia que difundieron. El argumento que ha usado la sala de la Audiencia que ha adoptado esta decisión es que no tenían porqué saber que sus acusaciones eran falsas.
La revista satírica ha denunciado este comportamiento de la Audiencia provincial de Barcelona y ha señalado que entidades como la que la ha calumniado «a la vista del auto amparando los bulos de Abogados Cristianos contra Mongolia, tienen licencia para lanzar acusaciones gravísimas con toda impunidad. Incluso insinuar que la financiación de una revista independiente es fruto de las subvenciones públicas y del blanqueo de capitales del narco, sin que ni siquiera tengan que ser llamados a declarar al juzgado a pesar de ser público y notorio que se trata de falsedades».
«Uso injusto del poder judicial»
Las acusaciones de Abogados Cristianos fueron reproducidas por muchos medios de la Fachoesfera, entre ellos The Objective y El Debate, lo que, claro está, ha afectado a la reputación de la revista. Esta campaña, sin embargo, queda impune como tantas otras que impulsan este tipo de medios y, en el caso de Mongolia, con la connivencia, ahora, de la Audiencia Provincial de Barcelona. Cabe decir que menos del 3% del presupuesto de la revista procede de subvenciones públicas y que sus cuentas anuales se publican cada año en sus páginas.
Abogados Cristianos justificó la acusación de que Mongolia servía para blanquear capitales procedentes del narcotráfico diciendo que uno de los socios minoritarios de la sociedad que la creó fue el abogado Gonzalo Boye, que está siendo investigado por una supuesta tentativa de blanqueo de dinero del narcotraficante Sito Miñanco. Boye no tiene ninguna relación con Mongolia desde 2017.
El abogado de Mongolia recibió con perplejidad la negativa de la Audiencia de tramitar la querella y envió una carta a la Audiencia Nacional en la que anunciaba que se reservaba el derecho de «demandar cuentas por el uso injusto del poder judicial» y que entendía que, en este país, «se puede acusar sin fundamento a los enemigos de la cristiandad de blanqueo de capitales si los acusadores son cristianos».

