El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha afirmado que el ayatolá Alí Jamenei y la mayoría de altos cargos del país «están sanos y salvos» tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. En una entrevista en NBC News, ha explicado que «casi todos los oficiales están sanos y salvos», a pesar de admitir la pérdida «de uno o dos comandantes», lo que ha restado importancia asegurando que «no es un problema». Araghchi se ha mostrado sorprendido por el bombardeo porque, según ha dicho, habían iniciado negociaciones con la Casa Blanca y «estaban yendo bien».
El ministro ha denunciado que los ataques han causado víctimas civiles, incluyendo alumnos de una escuela para niñas, y ha afirmado que la ofensiva supone un quebrantamiento del derecho internacional «y debería ser condenada». Ha remarcado que no entiende «porque los EEUU insisten en empezar una negociación y después, en medio de la negociación, atacan», criticando la incoherencia de Washington en plena escalada militar.
Araghchi ha explicado que ha contactado a varios países del Golfo Pérsico para advertirles de que Irán llevará a cabo represalias contra las bases norteamericanas de la región. Ha insistido en que la ofensiva de EEUU e Israel ha cruzado líneas rojas y ha incrementado la tensión regional, mientras Teherán mantiene que responderá a cualquier nueva agresión.















