«¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas nos presentamos en el mismo sitio?», espetó Gabriel Rufián en el debate que protagonizó con Emilio Delgado (Más Madrid) en la sala Galileo Galilei de Madrid, llena a rebosar. Pero esta llamada a la unidad parece que ha caído en saco roto. Empezando por su mismo partido, ERC, y otros socios de la izquierda independentista, como EH Bildu y BNG, que han rehusado participar.
Algunos analistas políticos han puesto en duda la estrategia del discurso de Gabriel Rufián, y han alertado de que la iniciativa podría parecer más un intento de preservar cargos que una propuesta real de reforzar la izquierda, advirtiendo de que hay que recuperar la ilusión del electorado. La propuesta de Rufián ha sido acogida con frialdad por parte de los sectores que podrían sumarse.
Algunos partidos y dirigentes de izquierda han matizado que están abiertos al debate, pero no creen que la solución pase necesariamente por reducir la oferta de candidaturas o hacer candidaturas únicas, al menos en todas las circunscripciones. En cambio, quien ha mostrado un apoyo incondicional al proyecto del portavoz de ERC en Madrid es el expresidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.















