Xavier Sala-i-Martin, el extesorero, expresidente de la comisión económica del FC Barcelona y miembro de la junta directiva azulgrana durante la primera etapa de Joan Laporta como presidente del club, ha cargado últimamente contra la candidatura rival de Laporta, encabezada por Víctor Font.
No solo ha expresado que sospecha que Font «está detrás» del socio que ha denunciado a Laporta por blanqueo de capitales y cobro de comisiones indebidas, hecho que ha comparado con «el juego sucio» del «CNI español contra Xavier Trias y Artur Mas«. Además, el economista ha atacado por el flanco lingüístico la personalidad de uno de los miembros más destacados de la candidatura de Font, Jaume Guardiola.
Como reacción a que Guardiola cuestionara el carisma de Laporta, argumentando que muchos directivos y ejecutivos se habían marchado mientras él era presidente, Sala-i-Martin ha replicado: «Si el carisma se mide con el número de empleados que dejan la empresa, los directivos del Banco Sabadell os lleváis la palma: ¿cuántos miles de empleados de 53-55 años abandonaron el Sabadell por las prejubilaciones cuando Guardiola era el consejero delegado?».
En el mismo mensaje, ha añadido que «Joan Laporta se llama Joan Laporta aquí y en Tombuctú. El Sr. Guardiola, en cambio, nadie sabe muy bien cómo se llama«. «Ahora que le conviene atraer el voto de los barcelonistas catalanistas se hace llamar Jaume, pero cuando estaba en el Sabadell y necesitaba la aprobación de los amos, se hacía llamar Jaime«, ha escrito, añadiendo una imagen que muestra los nombres de un antiguo consejo de administración del Sabadell, en la que aparece la versión en español del nombre de Guardiola.
«Cuando Víctor Font salga mañana en RAC1 a quejarse de que lo critico, que no diga que el problema es que los informes los hacían en castellano porque en los mismos documentos donde Guardiola era Jaime, Pep Oliu se hacía llamar Josep», ha dicho también antes de rematar el mensaje sentenciando que «eso de no utilizar su propio nombre y hacerse llamar de una manera u otra según sopla el viento demuestra una falta de seguridad en uno mismo, una falta de principios y de autoconfianza que se podría calificar de todo menos de carismática».















