No. La normativa que se ha aplicado en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina prohibía la exhibición de cualquier bandera que no fuera de una nación de las que competían en ellos. También les tocó pagar el pato a los aficionados que intentaban exhibir banderas de Groenlandia. Quien también se ha quejado de esta prohibición es la Unión de Federalistas Europeos (UEF), entidad que celebrará los próximos días 20, 21 y 22 un Congreso en el Palacio de Pedralbes de Barcelona.
La UEF ha difundido una imagen en la que explica que la bandera de la Unión Europea ha sido prohibida en los Juegos porque se la considera «un símbolo político» y no una bandera nacional. Y ha añadido otra en la que afirma que lo que se necesita es una bandera que represente a todos los países europeos y que sea la que gane el mayor número de medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno.
A los aficionados a los que les impidieron que exhibieran las banderas catalanas no les convencieron las explicaciones de los empleados de la seguridad de los Juegos que les decían que no podían hacerlo porque iba en contra del Reglamento de la competición. No faltó algún grito de «puta España» entre los frustrados aficionados, aunque, en este caso, España poca culpa tenía de lo que pasó.

