La Generalitat propone un nuevo IPC que incorpore los costes de la vivienda en propiedad, actualmente excluidos del IPC tradicional. Un 67,2% de los catalanes son propietarios de la vivienda donde viven y, en una década -de 2013 a 2024- el coste de la vida de los hogares ha crecido un 26,8% mientras los salarios solo han aumentado un 25,3%.
La propuesta del nuevo IPC, a cargo de la técnica de la Dirección General de Análisis y Prospectiva Económica de la Generalitat Anna Monreal, es uno de los 12 artículos del número 109 de la Nota de Economía, que este lunes se ha presentado en el Recinto Modernista de Sant Pau.
«La vivienda lo desajusta todo y es el gran desequilibrio en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos», ha apuntado la consellera de Economía, Alicia Romero.

