El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado las bases de las nuevas ayudas destinadas a particulares y empresas para sustituir ciclomotores de combustión por ciclomotores eléctricos, con una subvención fija de 600 euros por vehículo. El programa, dotado con 15 millones de euros, permitirá acoger todas las compras realizadas a partir del 1 de marzo, siempre que se presente el justificante de compra y el certificado de desguace del vehículo antiguo, un servicio que BSM ofrece de manera gratuita. La convocatoria para solicitar las ayudas se publicará en otoño.
El objetivo del consistorio es acelerar la descarbonización del parque de ciclomotores de la ciudad, donde hay 32.000 vehículos censados, de los que unos 18.000 son de combustión y responsables de unas 3.000 toneladas de CO₂ anuales, según datos municipales. El programa prevé la renovación de hasta 24.000 ciclomotores y busca que los vehículos de cero emisiones acaben sustituyendo la totalidad de los modelos contaminantes que circulan habitualmente por Barcelona.
El plan también incluye una segunda línea de ayudas para desplegar una red de estaciones de intercambio de baterías para ciclomotores y motocicletas eléctricas. Esta línea, aún en fase de redacción, contará con tres millones de euros en cuatro años y permitirá instalar al menos 64 puntos nuevos de recarga. La iniciativa se enmarca en el Plan Clima y cuenta con el apoyo de entidades como Anesdor, Motoristes per Barcelona y la P(A)T.

