El sindicato Semaf ha convocado cinco jornadas de huelga en Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) los días 24 y 25 de febrero y 2, 3 y 4 de marzo. Según han explicado fuentes del sindicato a la ACN, mediante estos paros se pretende «mejorar la seguridad» de la red y forzar a que se cumplan una docena de reivindicaciones.
FGC ha reaccionado expresando en un comunicado su «sorpresa» por una convocatoria que juzga «artificiosa», y ha defendido que su sistema de gestión garantiza los niveles de seguridad. La empresa pública de la Generalitat, que asegura que el sindicato tiene una representación «minoritaria» del 13% dentro del comité, ofrecerá el servicio de trenes de acuerdo con los servicios mínimos que dicte el Departamento de Empresa y Trabajo.
Mientras que Semaf asegura que las conversaciones y negociaciones con la empresa están en marcha, Ferrocarrils ha negado que ahora haya ningún proceso de negociación abierto con el comité. Además, ha defendido que la seguridad «prevalece por encima de cualquier otro criterio».
Sin embargo, FGC ha manifestado que mantiene la voluntad de evitar el conflicto laboral y que ha participado en el proceso de mediación impulsado por el Departamento de Empresa y Trabajo. En este marco, la empresa dice que se ofreció a tratar los puntos de la convocatoria en un comité extraordinario de seguridad a la circulación previsto para el 25 de febrero, pero la negociación terminó en desacuerdo.
El acuerdo del 9 de febrero
Los sindicatos, salvo los minoritarios, cerraron el pasado 9 de febrero un acuerdo con el Ministerio de Transportes para desconvocar la huelga ferroviaria convocada entre los días 9 y 11 de este mes. Aquel encuentro, de unas cuatro horas, comenzó poco después de que el paro general del servicio generase cancelaciones y retrasos en la red de alta velocidad y en los servicios de Cercanías de Cataluña y de Madrid. En aquella ocasión se pactó un incremento de personal y de inversiones en mantenimiento y seguridad planteado al ministro de Transportes, Óscar Puente.

