La Oficina d’Igualtat de Tracte i No-discriminació de la Generalitat ha cerrado el año 2025 con un total de 425 denuncias por discriminación, la cifra más alta nunca registrada desde su creación, y un aumento del 21 % respecto a las 350 de 2024.
La secretaria de Igualtat de Drets i No-Discriminació, Gina Pol, y la directora general de Promoció i Defensa dels Drets Humans, Noa Monràs, han presentado este balance ante la comisión de Igualtat i Feminisme del Parlament de Catalunya. Según el documento, 290 de los 425 expedientes fueron iniciados directamente por las víctimas, lo que las autoridades interpretan como un signo de creciente visibilidad y confianza de la ciudadanía en los mecanismos de denuncia.
El aumento sostenido de casos también se pone en contexto con datos de años anteriores: en 2023 se registraron 282 denuncias, lo que muestra una tendencia al alza en la detección y presentación de quejas por discriminación.
Para responder a esta realidad, la Oficina ha implementado nuevas herramientas de clasificación de denuncias con hasta 32 sueltos técnicos —como xenofobia, islamofobia, antigitanismo, lesbofobia o discriminación por discapacidad intelectual— que permiten un análisis más detallado de los casos. Además, se ha optimizado el formulario web de denuncia para tener una perspectiva interseccional de los motivos denunciados.
Las autoridades también han subrayado la importancia del acompañamiento a las víctimas, la prevención y la transformación de las estructuras de desigualdad como ejes de su actuación, y no solo el ámbito sancionador.
En paralelo, desde la conselleria se ha destacado la importancia de reforzar la formación y concienciación para combatir prácticas discriminatorias, así como la necesidad de garantizar que los derechos fundamentales se respeten en todos los ámbitos de la vida social e institucional catalana.

