El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha rechazado la propuesta de disuasión nuclear impulsada por Alemania y Francia, después de que el canciller Friedrich Merz y el presidente Emmanuel Macron admitieran conversaciones sobre una posible «disuasión nuclear europea». Durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Munich, Sánchez ha afirmado que esta estrategia «no es el camino a seguir» y la ha calificado de «demasiado costosa y arriesgada», advirtiendo de que sus riesgos «superan con creces sus contribuciones a la paz».
Sánchez ha pedido a las potencias que frenen el rearme nuclear y ha instado a los estados con arsenal atómico a firmar un nuevo tratado de desarme nuclear que renueve los compromisos actuales. Ha defendido que Europa debe «coordinar esfuerzos» y construir «un ejército europeo verdadero«, al mismo tiempo que ha reclamado reforzar el sistema multilateral e «invertir» en valores como «la solidaridad, la empatía y la colaboración». Según él, «el rearme más urgente que necesita este mundo es el rearme moral».
Al ser preguntado por las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia, Sánchez ha advertido de que Europa no puede permitirse «dobles estándares». Ha lamentado que la falta de contundencia de algunos aliados «de alguna manera ha legitimado lo que Vladímir Putin está haciendo» y ha insistido en que hay que decir «claramente» en Estados Unidos que la integridad territorial «se tiene que respetar sin lugar a dudas».

