Icono del sitio El Triangle

Las niñas representan el 65% de los menores de edad atendidos en el Servei Trànsit de Cataluña

Feministas de Cataluña presenta en el Centro Cultural Teresa Pàmies de Barcelona los nuevos datos de casos atendidos de 2022 a 2024 por el Servei Trànsit.

Desde que en 2017 se consolidó la puesta en marcha del Servei Trànsit, un programa de atención a la salud de las personas transexuales y no binarias que ofrece el sistema público de Cataluña, la cifra de menores que han acudido no ha dejado de aumentar, especialmente en lo que respecta a las niñas, que representan a más de la mitad de los menores de edad que acuden por primera vez al servicio. Antes de su creación, la sanidad pública catalana ya atendía este tipo de casos desde 2012, pero sin servicio específico.

Según los datos del Departamento de Salud que ha recopilado Feministas de Cataluña, de los nuevos casos atendidos entre 2022 y 2024 (un total de 3.427), el 29% (994) son menores, y entre los menores, el 65% (646) son niñas. El pico, sin embargo, se produjo en 2021, cuando los menores llegaron a representar el 40,4% del total de primeras visitas al Servei Trànsit, con un 65,4% de niñas.

Feministas de Cataluña destaca que cada año hay unos 1.000 casos nuevos de personas que se identifican como transexuales, la mayoría menores, y sólo teniendo en cuenta los datos de la sanidad pública. Por grupos de edad, sorprende el incremento de nuevos casos de menores de entre 10 y 14 años. De 2015 a 2024, los casos de niñas de esta franja de edad aumentaron más de un 2.000%, mientras que en el caso de los niños lo hicieron en casi un 1.000%. El grupo de edad de 15 a 18 años es el segundo que más ha subido, con un aumento de un 1.000% con respecto a las niñas y del 700% con respecto a los niños.

En total, hasta 2024, ya son 8.845 los casos (de menores y adultos) atendidos por la sanidad publica catalana, con una mayoría de mujeres (53%). El incremento de casos entre menores, pero especialmente de niñas adolescentes, es lo que más preocupa a Feministas de Cataluña, que advierte de que los datos reales son superiores, ya que hay muchos casos que pasan por la sanidad privada, sector que ha rechazado facilitar ningún dato a la asociación.

En su último informe sobre el Servei Trànsit, Feministas de Cataluña destaca que Salud no facilita ningún tipo de dato sobre los tratamientos hormonales que se prescriben ni a menores ni a adultos, alegando que es confidencial, pero recuerda que un informe del mismo servicio reconoce que, en la primera visita, se recetan este tipo de tratamientos en un 87% de los casos.

Hormonación en menores

A pesar de la falta de datos oficiales sobre los tratamientos hormonales, el biólogo Martín Endara, que trabaja para la Society for Evidence Based Gender Medicine, identificó en 2024 un aumento del consumo de hormonas tanto en adultos como en menores de ambos sexos. Con cifras del Portal de Transparencia de la Generalitat, comparó el número de envases vendidos de estos tratamientos con los casos atendidos por el Servei Trànsit, y encontró que el aumento del consumo de hormonas se producía a la vez que se incrementaban los casos atendidos.

Ante estos resultados «impactantes», la presidenta de Feministas de Cataluña, Sílvia Carrasco, recuerda que «los efectos de la hormonación son irreversibles» y que «las evidencias científicas son muy claras: no mejora la salud mental y empeora la salud física». De hecho, varios estudios indican que la terapia hormonal de afirmación de género puede causar afectaciones renales, hepáticas y circulatorias. Además, señala Carrasco, en el caso de los menores y adolescentes, los bloqueadores de la pubertad hacen que «se detenga el crecimiento y eso influye en el desarrollo del córtex prefrontal».

Dos de los medicamentos de terapia hormonal que se recetan desde el Servei Trànsit a los menores como bloqueadores de la pubertad son el Decapeptyl y el Lupron, los cuales, destaca Carrasco, se usan para tratar el cáncer de próstata, a la vez que se dan a las niñas para evitar los cambios físicos de la pubertad y que se les pare la regla, que les salga pelo facial, etc. «Cuando decimos que es criminal, es porque están dañando la salud directamente. Son castradores químicos», subraya.

En este sentido, el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña alerta, en un documento de 2023, de que «tanto los fármacos bloqueadores de la pubertad, como la terapia hormonal de afirmación se utilizan en uso fuera de ficha técnica, es decir, ninguno de estos fármacos tienen aprobación de su uso para esta indicación en el registro«. Además, señala que «es importante considerar la experiencia de otros países, como el Reino Unido, Suecia, Finlandia, Francia o Australia, donde se está limitando el uso indiscriminado de los tratamientos hormonales y priorizando la atención psicológica y el acompañamiento».

Suecia, por ejemplo, concluyó que los riesgos potenciales de los bloqueadores de la pubertad y de la terapia hormonal para menores de 18 años superan los beneficios, y que sólo deben ofrecerse en «casos excepcionales»; el Reino Unido prohibió la prescripción de bloqueadores de la pubertad a menores de 18 años en enero del año pasado por un «riesgo de seguridad inaceptable»; y en Finlandia la hormonación en jóvenes y menores está practicamente prohibida, ya que las autoridades advierten sobre la incertidumbre de proporcionar estos tratamientos a menores de 25 años debido a la falta de madurez neurológica. De hecho, se prioriza la terapia psicosocial como opción casi exclusiva, y para los tratamientos de hormonas es necesaria una evaluación psicológica completa y que la disforia de género sea persistente y grave.

Feministas de Cataluña hace años que manda informes, cambios de políticas e información sobre la hormonación en menores a los distintos grupos parlamentarios, y pide comparecer en la Comisión de Salud del Parlament. «Solo queremos que nos escuchen, y no lo hacen. Ante todo esto, es incomprensible», lamenta Carrasco.

Según ha podido saber EL TRIANGLE, en los mismos papeles que entrega el Servei Trànsit en la primera visita se reconoce que lo que se sabe actualmente de los tratamientos hormonales «quizás no es suficiente» y que «sube el riesgo» de sufrir infartos o embolias. Además, se recomienda «evitar el contacto los primeros veinte minutos entre la zona donde se ha aplicado la testosterona y otra persona, especialmente si son personas prepuberales», es decir, niños.

Gestación subrogada

En una charla del Servei Trànsit se promocionó la gestación subrogada, a pesar de ser ilegal en España.

Feministas de Cataluña también destaca en su informe que el Servei Trànsit ha pasado de ser dirigido por una ginecóloga a una comadrona, la cual, en charlas, promociona los vientres de alquiler «como una de las técnicas para satisfacer el ‘deseo reproductivo de las personas trans'». «Es grave que desde un servicio público se promocione una práctica que en España es ilegal», señala Carrasco, que considera que hablar de deseo reproductivo «es el colmo del neoliberalismo».

En España, la mención informativa de la gestación subrogada no constituye un delito por sí misma cuando se hace en un contexto divulgativo, pero la promoción comercial, la captación de clientes o cualquier forma de intermediación activa sí que pueden conllevar responsabilidades legales y eventuales sanciones administrativas o judiciales, según la ley vigente.

Falta de datos de calidad

Feministas de Cataluña destaca «la limitada calidad de los datos» que ofrece el Servei Trànsit del Departamento de Salud, el cual respondió a la asociación que no sigue el criterio del sexo de las personas atendidas, sino el «sexo sentido», es decir, una serie de categorías identitarias del Anteproyecto de ley integral de reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género, impulsado por el Gobierno de ERC y, el cual, no está vigente porque no se ha llegado a aprobar. Concretamente, en 2022, Salud elaboraba los datos del Servei Trànsit a partir de las siguientes categorías: hembra / macho; EM; EF; En proceso; No binarie; Mujer trans / Hombre trans. En 2023 y 2024, la clasificación cambió: Hembra; Intersex hembra; Intersex macho; Macho; En blanco.

«Nosotros pedimos edad y sexo, pero usan estas categorías. Se registra así un acto médico, que va sobre salud, y eso es muy grave, porque utilizan categorías de un anteproyecto de ley que no ha sido aprobado», destaca la presidenta de Feministas de Cataluña. Preguntada por cómo afectan a estas limitaciones de los datos –desde la falta de información sobre los tratamientos hormonales hasta la falta de una clasificación más concreta–, Carrasco ha señalado que uno de los principales efectos es que «se da una visión distorsionada de la realidad, y es difícil hacer políticas públicas efectivas así». Además, «se mezclan categorías objetivas sobre el sexo con categorías subjetivas que son cambiantes y no forman parte de ningún protocolo médico, lo que nos parece muy grave en sanidad».

Por otro lado, añade Carrasco, «hay una serie de datos que, más que de mala calidad, son insuficientes». Se trata de las que hacen referencia a la endocrinología pediátrica, que habitualmente atiende a menores con pubertad precoz o problemas de crecimiento, pero que también recibe derivaciones de pediatría para recetar hormonas a niños y niñas sanos, sin los problemas mencionados. «Nosotras solo tenemos los datos de los casos atendidos por Trànsit, pero no sabemos qué pasa con la endocrinología pediátrica«, lamenta Carrasco, que señala que no se hace una diferenciación por el motivo de consulta.

Feministas de Cataluña ya ha pedido datos sobre «la cifra de menores sanos a los que se está recetando bloqueadores de la pubertad desde endocrinología pediátrica», pero todavía no ha obtenido respuesta. La asociación insiste en que los datos de los nuevos casos del Servei Trànsit no son los reales, porque faltaría sumar los de endocrinología pediátrica y los de las clínicas privadas, las cuales han ampliado la cartera de servicios y ofrecen procedimientos hormonales y cirugías de «feminización» y de «masculinización» sin las limitaciones que tiene la sanidad pública. «Esto ya es un indicador. La privada no ofrece nada que no tenga demanda y que no le dé beneficios», destaca la presidenta de Feministas de Cataluña.

Salir de la versión móvil
Ir a la barra de herramientas