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Laporta también demuestra que no es de fiar en su desesperada defensa de Tebas

La desbocada pretensión laportista de dejarlo todo atado y bien atado antes de los rigores de la contienda electoral ha vuelto a poner de manifiesto que el presidente del Barça no es de fiar, que miente y manipula con una desenvoltura que roza el exhibicionismo y que, sostenido por una prensa servil y colaboracionista, impone el relato que él mismo produce a la opinión pública barcelonista.

Poco importa que, como acaba de demostrar, este relato acumule engaños y, sobre todo, contra engaños como el realizado en torno a la figura de Javier Tebas, el jefe de la patronal al que Joan Laporta le debe seguir siendo presidente por varias razones: le validó avales fuera de la ley para tomar posesión, le compró una palanca, la de Barça Studios, por 408 millones de euros de los cuales no han aparecido más de 55 millones, le permitió ceder Vitor Roque al Betis sin estar inscrito y, entre otros favores, el año pasado promulgó una variante del sistema de control económico permitiendo al Barça excederse sin control en la renovación de Lamine Yamal.

No Laporta, pero sí el FC Barcelona como institución le debe a Tebas, además, a que la deuda y la ruina de la gestión laportista se haya frenado en 118 millones de exceso —sólo— de fair play gracias a que fiscaliza como puede su gasto desmesurado en fichajes, al menos dentro de esta manga ancha con la que ha actuado LaLiga bajo su mandato con la única intención de evitar que también el Barça, además del Real Madrid, se gire contra su liderazgo en el fútbol español.

Con el fin de remediar y dar un guiño a una posible inhabilitación de Tebas por parte del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y, así, devolverle tantos favores, Laporta, según ha trascendido de la directiva azulgrana, se ha presentado voluntariamente ante el propio Tribunal para mostrarle su oposición al expediente y haciéndole saber que el club azulgrana no ha sufrido ningún perjuicio debido a sus actuaciones.

Es decir, todo lo contrario de lo que hizo en abril del año pasado mediante un comunicado oficial contra Javier Tebas expresando su «sorpresa e indignación» por la difusión pública de detalles de la información económica y de la situación de fair play del Barça.

Se dio el caso de que LaLiga había admitido en Laporta, en enero de 2025, el informe de un auditor desacreditado y tramposo dando por buena la operación de las localidades VIP a favor de New Era Visionary Group por 100 millones de euros.

Cuando otro auditor, el de verdad del Barça, Crowe Global, no la incluyó por irregular en su informe intermedio de la temporada, lo que hizo LaLiga fue informar del retroceso del Barça en materia de fair play de la regla 1:1 en el estado anterior, real, lo que le impidió inscribir legalmente Dani Olmo.

Nota contra Tebas

En aquella nota enfurecida de protesta contra Tebas por una decisión exclusivamente del propio auditor de Laporta, el Barça le acusó de publicar datos confidenciales enviados a los órganos competentes en el marco del control financiero. Alegó que aquella información por parte de LaLiga constituía un «incumplimiento flagrante» de sus obligaciones con un afiliado y del artículo 5 del Reglamento de elaboración de presupuestos, al hacer públicos aspectos sensibles de la operación de lonjas VIP y las decisiones del propio organismo contra el club.

Así, reclamó «absoluta discreción» por parte de LaLiga y de su presidente sobre toda la información económica facilitada por el Barça, pidiendo que se abstuvieran de cualquier comentario público o valoración que pudiera exponer datos confidenciales. Y anunció, además, la defensa de sus intereses, así como la decisión de suspender su participación en el órgano de clubes que tenía representación en la Comisión Delegada de LaLiga en un clima de ruptura institucional muy marcada en torno al fair play financiero.

Lamentando que la nota informativa publicada por LaLiga «haya sido el detonante de una campaña de desprestigio a gran escala contra el Club y el presidente por parte de los medios de comunicación; campaña que se utiliza como excusa para cuestionar la legitimidad de la situación competitiva de nuestro primer equipo», amenazó con emprender «las acciones apropiadas en defensa de sus intereses».

No lo hizo formalmente, pero no se opuso, al contrario, a que Miguel Galan, presidente del Cenafe y laportista confesara en las redes sociales, elevé al TAD su petición de abrir expediente a Tebas por cinco infracciones muy graves por incumplir la neutralidad y la confidencialidad sobre el FC Barcelona, incluyendo declaraciones públicas, reuniones con otros clubes y filtración de documentos.

Cinco infracciones

Las cinco infracciones muy graves imputadas a Javier Tebas son: revelación de información confidencial relativa al FC Barcelona mediante filtración de documentos; realización de declaraciones públicas que comprometerían la neutralidad exigida por su cargo; mantener reuniones privadas con representantes de otros clubes sobre asuntos relacionados con el caso del FC Barcelona; intervención en procedimientos disciplinarios ajenos a LaLiga, vulnerando la imparcialidad; y el uso indebido de información privilegiada para influir en la percepción pública del club.

El expediente podría conllevar sanciones desde amonestación hasta destitución. Tebas todavía no ha recibido los cargos para presentar alegaciones y el FC Barcelona se ha manifestado ahora contrario al proceso, alegando no haber sufrido perjuicio, es decir contradiciendo su postura abierta y públicamente hostil de hace nueve meses.

Este caso reviste especial interés dentro del ámbito deportivo español, ya que puede establecer precedentes sobre las obligaciones de transparencia y neutralidad de los altos cargos en entidades deportivas.

Además, el proceso refleja las tensiones institucionales entre LaLiga, el CSD y los propios clubes, en particular en situaciones en las que las decisiones administrativas pueden tener impacto mediático y jurídico. La evolución del expediente será seguida atentamente por medios, aficionados y especialistas en derecho deportivo.

Así es como actúa Laporta, a golpe de crisis, de bandadas, de intereses personales cambiantes y de caprichos. Su historia con Messi («ahora te renuevo y ahora te hago fuera») fue el principio de un interminable y concatenado cuento de episodios en zigzag y de decisiones que sólo han producido, a la larga, perjuicios recurrentes, sobre todo económicos y reputacionales.

Los medios de comunicación lo siguen presentando como un héroe, pero Laporta la emprendió a golpes contra la UEFA, la ECA y LaLiga porque el único futuro era la Superliga e ir de la mano del Real Madrid. También era fan de Luis Rubiales, incluso después del parón y hoy va en la dirección contraria de la misma manera que comenzó con un vicepresidente económico y más de 30 ejecutivos de los que se ha deshecho con el balance de 230 millones de pérdidas y 4.000 millones de deuda.

Hoy puede ser que el TAD haga fuera a Tebas o lo indulte, dependiendo sólo de cuál de las dos versiones del Barça creerse y por encima de la paradoja de que, en realidad, Laporta no ha presentado ninguna denuncia oficial ante un tribunal al que se ha presentado a pedir clemencia por el acusado sin que nadie lo llamara a declarar ni participar. Injerencia surrealista y con tintes ridículos de consecuencias también imprevistas.

El caso es que el TAD juzga y puede echar fuera del cargo al presidente de LaLiga por una sólida acusación argumentada por un tercero sobre la denuncia pública de Laporta de que el Barça, también de manera pública, no ha rectificado todavía.

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