Las votaciones del pleno del Parlament de esta semana —donde se volvió a pedir la dimisión y reprobar a la consellera Sílvia Paneque por el caos de Rodalies— y el anuncio del regreso a la actividad del presidente, Salvador Illa, han hecho que Junts mueva ficha y presione por el cese de la responsable de Territorio.
En declaraciones a la ACN, la presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ha pedido a Illa que si no hace efectivo el «mandato del Parlament» y hace dimitir a Paneque, «quizás se tendrá que someter a una cuestión de confianza» para saber si todavía tiene el apoyo de sus socios habituales y de investidura, ERC y Comunes, dado que votaron las reprobaciones o peticiones de cese de la consellera.
Para Junts, actualmente existe «una falta de liderazgo muy grande», y no solo por el mes de baja médica y ausencia pública del presidente. «El Govern no sabe gestionar las crisis», ha considerado Salas. Y es por ello que últimamente han llevado a votación del pleno del Parlament las sucesivas peticiones de reprobación y dimisión de consellers como Paneque, que ha sido señalada por segunda vez en la cámara catalana por su gestión del caos en Rodalies.
Saber si ERC y Comunes están con Illa
Así, al volver el lunes a su actividad, Salas cree que Illa «la primera decisión que debe tomar es hacer dimitir a Paneque». «Parece que la consellera no tiene ninguna intención de dimitir y el Govern tampoco ve la necesidad. Pedimos que Illa haga efectivos los mandatos parlamentarios, porque si no lo hace estará faltando a las votaciones del Parlament y quizás se tendrá que someter a una cuestión de confianza», ha dicho Sales, recordando que ERC y Comuns son los socios de Illa y «han votado la petición de cese o una versión un poco más descafeinada, pero sumándose a la petición explícita de cese de Paneque».
Es por ello que en Junts quieren «saber si el presidente cuenta con la confianza de sus socios de investidura, saber si este apoyo todavía está vigente». Para Salas, además, se debe poner solución a las diferentes crisis abiertas —Rodalies, peste porcina africana o la gestión de temporales— porque no se puede «seguir viviendo en la improvisación y la falta de liderazgo».












