Trabajadores del servicio gratuito de emergencias 112 han protestado este miércoles a las puertas del Departamento de Interior de la Generalitat para reclamar la internalización del servicio.
En la movilización han participado los operadores del 112 de Reus y los que trabajan en el centro de la Zona Franca de Barcelona, exhibiendo pancartas con los mensajes de «Salvar vidas no es un negocio» o «112 negligencias».
Como ya hicieron en la anterior protesta, el pasado otoño, han denunciado la privatización del servicio, que se ha externalizado a Serveo, y han reclamado que la gestión sea pública.
Christian Díaz-Santos, representante de CCOO y miembro del comité de huelga en Barcelona, ha asegurado que el 112 es un servicio «esencial» que, por el contrario, «funciona con lógica de call center«. Estos trabajadores luchan para que la Generalitat cree un convenio propio de emergencias «adecuado» a la realidad del servicio.
Según ha explicado este representante sindical, hay múltiples episodios particulares, como temporales o inundaciones, en los que el servicio colapsa. «Esto se traduce en que hay mucha cola de llamadas», ha indicado. Además, sostienen que no hay protocolos eficientes con relación a grandes emergencias, lo que provoca que los ciudadanos puedan quedar desatendidos. Aunque hay unos 200 operadores que dan atención a todo el territorio catalán, ha asegurado que en la práctica son unas 15 personas por turno.
Por su parte, Martí Vallvé, delegado de CGT del 112 Reus, ha recordado que están en huelga desde hace dos años y medio, y ha explicado que en la protesta de este miércoles había compañeros de la Comunidad Valenciana, Castilla y León y Andalucía. «Estamos viendo es que todos los 112 de todas las comunidades autónomas estamos igual«, ha afirmado.

