El juicio del caso Pujol en la Audiencia Nacional ha entrado de lleno en la financiación irregular de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). La tesis principal de la Fiscalía es que buena parte del dinero de la familia del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol procedía de comisiones irregulares por adjudicación de obra pública, pero hasta la sesión de este martes no se había vinculado la familia con dinero del partido.
Una testigo ha servido para apuntar a maniobras financieras desde Andorra por parte del hijo primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, que pueden haber servido para financiar irregularmente el partido que fundó y lideró a su padre. La clave es una empresa audiovisual que ya fue condenada por financiación irregular de CDC en el caso Palau.
Se trata de una responsable de Hispart, que ha declarado que no sabía concretar el origen ni la finalidad de los ingresos periódicos de CDC, que sumaron 520.000 euros, más allá de afirmar que el partido era un cliente habitual. Tampoco ha explicado el uso concreto de la línea de crédito, aunque ha apuntado que podría servir para comprar material audiovisual. Además, ha asegurado que el administrador, Juan Manuel Parra, llevaba el tema personalmente, y que desconocía cualquier relación con Jordi Pujol Ferrusola.
Según el juez instructor del caso, José de la Mata, Pujol Ferrusola habría avalado personalmente con cuentas en Andorra los pagos a Hispart y otras empresas por los servicios prestados a CDC. Hispart abrió en 1999 una línea de crédito con Fibanc, con la que no había trabajado antes, y CDC hizo 19 ingresos por un total de 520.000 euros. El aval habría sido para garantizar facilidades crediticias por valor de más de dos millones de euros. Sin embargo, en los documentos no consta formalmente Pujol Ferrusola como avalador.
La instrucción también destacó movimientos sospechosos, como retiradas en efectivo de casi 910.000 euros de la cuenta andorrana de Pujol Ferrusola entre los años 1999 y 2003, sin destino conocido. Además, Fibanc pidió documentación adicional no a las empresas, sino al tesorero de CDC. Se detectaron transferencias de CDC justo antes del cobro de las cuotas del préstamo. Posteriormente, otros pagadores, como el grupo Arnó, asumieron parte de los pagos.
El juez instructor vincula esta operativa con el mecanismo descrito en el caso Palau, según el cual CDC financiaba campañas con comisiones de obra pública. Sin el aval de Pujol Ferrusola, Hispart difícilmente habría obtenido el crédito, según la conclusión de De la Mata. Parra admitió que el procedimiento no era habitual y que, en realidad, se trataba de un crédito a CDC a través de Hispart. También se relaciona el caso con pagos de la Fundación Ramon Trias Fargas, vinculada con CDC, que habrían beneficiado indirectamente al partido.
Más movimientos sospechosos
Por otro lado, la mayoría de los testigos de este martes han coincidido con los del lunes: personas con cuentas en bancos andorranos que han asegurado no tener ninguna relación con Jordi Pujol Ferrusola ni conocimiento de posibles ingresos provenientes de sus cuentas. También han declarado dos empresarios que, aunque la Fiscalía sostiene que Pujol Ferrusola tenía intereses en sus negocios, han afirmado que lo desconocían. Un tercer empresario ha explicado que conocía a Jordi y Josep Pujol Ferrusola por su participación en la salida a bolsa de una empresa texana de restaurantes de comida rápida.

