El desalojo del Bloc 8 de Manresa ha resultado frustrado este lunes por la mañana. La comitiva judicial ha abandonado la zona pasadas las 9 de la mañana y no hay fecha para un nuevo intento de lanzamiento, tras la que ha sido la tercera suspensión de este proceso, que afecta a familias en situación de vulnerabilidad con miembros menores de edad.
Las más de 300 personas concentradas han reaccionado con gritos de euforia y aplausos al haber conseguido detener el desahucio, rodeado por un dispositivo policial que incluía cerca de una veintena de vehículos del ARRO de los Mossos d’Esquadra, que se ha concentrado desde las siete de la mañana en el exterior del edificio.
Siguiendo el llamamiento realizado por la PAHC Bages, un centenar de personas ha dormido en el bloque y unas 200 más se han concentrado en la entrada con gritos de «Resistencia» y «Detendremos este desahucio».
«Estoy muy agradecida porque tengo una familia que me apoya», ha afirmado Yuli, la mujer que este lunes iba a ser desalojada de uno de los pisos del Bloc 8, donde vive con su pareja y un hijo menor.
Poco después de saber que el lanzamiento se había suspendido de forma indefinida, ha hecho un llamamiento a «seguir luchando» para conseguir que el edificio, donde actualmente viven ocho familias con ocho menores, pase a ser del Ayuntamiento de Manresa. El inmueble es propiedad del fondo de inversión Cerberus y lo gestiona Solvia.

