El informe técnico encargado por el Ministerio de Agricultura sobre el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en el parque de Collserola en noviembre pasado descarta que el virus se haya originado en una fuga desde el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA-CReSA), y apunta con más fuerza hacia la posibilidad de una introducción del virus a través de productos o comida contaminada, una de las vías epidemiológicas consideradas más habituales para este tipo de enfermedad.
Según el estudio, la comparación genómica del virus identificado en los jabalíes infectados con las muestras del laboratorio no ha permitido establecer una relación directa con ninguna de las cepas con las que se trabaja en el IRTA-CReSA, lo que lleva a los expertos a descartar que una fuga accidental de las instalaciones sea la causa del brote.
A partir de estos resultados, el informe científico considera que la entrada del patógeno en el territorio puede haberse producido por introducción a través de material contaminado o alimentos, una vía que se ajusta a los patrones históricos de dispersión de la PPA y es considerada «mecanismo más común» en brotes a larga distancia.
Ordeig celebra los resultados
El consejero de Óscar Ordeig, titular del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, ha celebrado este martes que el informe oficial «aleja el origen del brote del IRTA». Ordeig ha afirmado que estos resultados son «una noticia positiva por el prestigio de nuestras infraestructuras de investigación y bioseguridad», y ha recordado que la investigación continúa abierta para determinar con precisión cómo entró el virus en el medio natural.
Pese a descartar el origen en el laboratorio, Ordeig ha advertido de que «no se puede bajar la guardia» porque la investigación epidemiológica y genómica del virus aún tiene que completarse con los estudios y secuenciaciones pendientes, incluidos los resultados oficiales del laboratorio de referencia del Ministerio y de la Unión Europea, que tendrán el peso definitivo en el establecimiento de conclusiones sobre el origen de la variante detectada.

