Las comunicaciones del Pirineo con Francia están muy complicadas, a causa de los desprendimientos que han cortado, en los últimos días, las carreteras que comunican Andorra con Toulouse (RN20) y Puigcerdá con Perpiñán (D66). Esto provoca graves perturbaciones a la movilidad de la zona, puesto que las vías alternativas para acceder son mucho más largas e impracticables para los camiones de gran tonelaje.
Y las perspectivas para la reapertura de estas dos carreteras vitales van para largo, para desesperación de los vecinos de las zonas afectadas y, en especial, para los 3.000 habitantes del Pas de la Casa, que viven básicamente del turismo francés, y para el dominio esquiable de Grandvalira.
Próxima reapertura de la D66
En este contexto tan negativo, el embajador de Francia en Andorra, Nicolas Eybalin, ha comparecido ante las cámaras de RTVA y ha dado, como mínimo, una noticia esperanzadora. A pesar de que no es de su competencia, ha anunciado que la D66, que está cortada, desde el pasado 23 de enero, en la localidad de Thuès-Entre-Valls, abrirá al tráfico el próximo día 10 de febrero y, tal vez, antes.
En cambio, la reapertura de la conexión Andorra-Toulouse por la RN20 es más complicada e incierta. En su entrevista a RTVA, el embajador Nicolas Eybalin ha explicado que hay que esperar al resultado de las evaluaciones técnicas (que llegará hoy) para determinar el periodo en que la ruta estará cerrada. En este sentido, ha afirmado que “tenemos que asumir que el corte durará cierto tiempo” y ha añadido que “a finales de semana, tendremos una idea de la duración del cierre. No puedo decir un plazo ni dar una horquilla de días“.
A pesar de que ha defendido que para el Gobierno francés la reapertura de la RN20 es un compromiso que tiene absoluta prioridad, no ha querido dar ninguna fecha aproximada para el reacondicionamiento de la carretera. Del lado andorrano, los presagios son pesimistas: no se prevé que el desprendimiento pueda estar solucionado ni implementadas las necesarias medidas de seguridad para los usuarios de esta carretera hasta de aquí a 15 días, como mínimo.
Graves perjuicios económicos
Este corte indefinido de la carretera RN20 está teniendo un fuerte impacto sobre el Pas de la Casa, tanto en la movilidad como en la actividad económica del pueblo. El desprendimiento de rocas registrado el pasado día 31 de enero entre Ax-les-Thermes y Hospitalet-près-d’Andorre ha dejado interrumpido el acceso principal desde Francia, una situación que se alarga sin una fecha clara de reapertura.
La incidencia ha provocado una bajada notable del número de visitantes franceses, especialmente durante un periodo clave de la temporada de invierno. Comerciantes y restauradores del Pas de la Casa alertan de una reducción importante de clientes e ingresos, con efectos directos sobre el comercio, la hostelería y los servicios vinculados al turismo.
A pesar de que existen rutas alternativas, éstas son más largas, complejas y, en algunos casos, no aptas para vehículos pesados, hecho que dificulta tanto los desplazamientos particulares como el transporte de mercancías. Las autoridades francesas mantienen el corte por motivos de seguridad, puesto que el terreno afectado continúa siendo inestable y requiere trabajos de consolidación antes de poder restablecer la circulación.
Desde el sector turístico se reconoce que el corte de la RN20 supone un golpe importante en un mercado clave para Andorra. Estaciones de esquí y establecimientos del Pas de la Casa coinciden a señalar que la pérdida de visitantes franceses se traduce en un impacto económico relevante, especialmente en un contexto ya marcado por otros episodios de cortes de la RN20 y restricciones viarias este invierno, provocados por las protestas de los agricultores franceses.

