Los pueblos de Les Planes d’Hostoles y Sant Feliu de Pallerols, en el valle de Hostoles (La Garrotxa), denuncian cortes de luz constantes que condicionan el día a día de vecinos y comerciantes, sobre todo en episodios de lluvia intensa y viento. El alcalde de Les Planes d’Hostoles, Marc Puig, alerta de que se trata de municipios aislados con población vulnerable, especialmente personas mayores que dependen de servicios como la teleasistencia, y acusa a Endesa de falta de mantenimiento en la red eléctrica. «Estos cortes son demasiado frecuentes y son por el mal mantenimiento», ha denunciado, reclamando una infraestructura «del siglo XXI y no de los años 60».
El malestar también se extiende al tejido comercial. Pep Masó, farmacéutico de Les Planes d’Hostoles, explica que cuando se va la luz «no podemos despachar, porque no podemos pasar las recetas», ya que están conectados con la Generalitat. En la peluquería de Ferran Massegur, el corte del martes 27 de enero impidió dar servicio durante más de tres horas: «Cuando veo que llueve, ya tiemblo». En la quesería de Carla Monges, situada fuera del casco urbano, los cortes pueden hacer perder «la leche y la producción de todo el día», una situación que se repite «muchas veces» y que les ha llevado a instalar placas solares.
Desde Endesa, sin embargo, defienden que las incidencias son puntuales. Fuentes de la compañía aseguran que el corte del 27 de enero afectó inicialmente a unos 2.000 vecinos, pero que a los pocos minutos solo quedaban 500, que estuvieron unas tres horas sin suministro. La compañía sostiene que la anterior incidencia se remonta a julio de 2025 y la anterior a 2024, y subraya que la respuesta se hace en menos tiempo del que marca el Gobierno catalán, teniendo en cuenta que se trata de una zona urbana.













