El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado definitivamente este viernes las ordenanzas fiscales para 2026, con los votos favorables del PSC, ERC y BComú, y los votos contrarios de Junts, PP y Vox.
Como consecuencia, se aumenta un euro hasta los 5 euros el recargo municipal que se aplica al impuesto sobre estancias en establecimientos turísticos (IEET). La medida será efectiva a partir del 1 de abril, cuando se apruebe el nuevo tope en el Parlamento de Cataluña, y prevé el incremento de un euro anual, hasta el máximo de 8 euros por noche, del recargo turístico municipal desde ahora hasta 2029.
Así, por ejemplo, el coste de una pernoctación en un hotel de 5 estrellas implicará para un turista pagar un total de 12 euros: la suma de los 7 euros del impuesto que recauda la Generalitat y los 5 del nuevo recargo municipal. En una vivienda de uso turístico, el coste de la pernoctación será de 9,50 euros, la suma de los 4,50 euros de la tasa turística y los 5 del recargo municipal.
Nuevo ICIO y bus 4.0
Además del impuesto turístico, se ha aprobado la modificación del Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO), que incorpora una bonificación del 95% para la regeneración urbana; se convalida la ordenanza fiscal relativa a las tasas por el estacionamiento regulado de vehículos en la vía pública y la zona bus 4.0, aprobada para el año 2025, con la incorporación de un nuevo informe técnico-económico, con las indicaciones realizadas por el Consejo Tributario.
El alcalde Jaume Collboni ha celebrado que son unas «buenas» ordenanzas y ha asegurado que no aumentan la presión fiscal a las familias ni a las pymes. «Lo que hace es aumentar la presión fiscal sobre la actividad turística», ha dicho. Y ello, según ha añadido, redunda en un retorno «positivo» para la ciudad que permitirá 100 millones de euros más de recaudación en 2029 gracias a la tasa.

