La Agencia de Residuos de Cataluña (ARC) ha atribuido la presencia de sustancias contaminantes en el suelo de la zona a la fábrica de reciclaje de baterías de Bonmatí y Sant Julià de Llor (Girona). Según ha avanzado el Diari de Girona, así lo determina un informe técnico en el que la ARC requiere a la empresa Exide Technologies Recycling que aplique actuaciones correctoras de manera inmediata.
Tal y como apunta el Gobierno catalán en una respuesta parlamentaria, se han encontrado «alteraciones» en la calidad del suelo y consideran que la fábrica es la responsable. Entre las medidas inmediatas que exige la ARC se encuentran que Exide añada una capa de grava o que pavimente los caminos adyacentes a la fábrica para evitar «una posible vía de exposición» a la contaminación. Además, la empresa deberá presentar en el plazo de medio año un Programa de Control y Seguimiento periódico del suelo alterado, con el objetivo de evaluar la evolución de las sustancias contaminantes.
No obstante, el ejecutivo catalán ha descartado que haya contaminación aérea y ha recordado que se han hecho varias campañas con unidades móviles y en ninguna de ellas ha salido que haya gases contaminantes, partículas en suspensión o metales pesados por encima de los límites permitidos. Además, desde febrero hay un captador secuencial que analiza muestras de compuestos orgánicos volátiles.
En cuanto a la salud pública, el informe señala que no se han detectado niveles que justifiquen controles sanitarios específicos. La Subdirección Regional en Girona de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, sin embargo, continuará revisando periódicamente los indicadores ambientales, educativos y de salud del municipio.
En febrero del año pasado se llevaron a cabo inspecciones en cinco piezómetros de la red de control de aguas subterráneas alrededor de la planta, a raíz de las cuales se tramitó un expediente sancionador contra Exide que se resolvió con el pago voluntario de 2.665,44 euros.
Rechazo de los vecinos
El informe de la ARC llega después de años de lucha del municipio en contra de la fábrica de reciclaje de baterías. Los vecinos han impulsado movilizaciones para exigir el cierre de la fábrica por contaminación, la última en octubre de 2024, cuando recorrieron las calles de Bonmatí hasta llegar a las puertas de la fábrica. A lo largo del recorrido, los organizadores de la protesta iban poniendo carteles con el grado de plomo que afirman que hay. El tramo final para llegar hasta la fábrica, recomendaron hacerlo con mascarillas.
Por su parte, el Ayuntamiento de Sant Julià de Llor i Bonmatí también pidió informes para saber si había contaminación en el suelo: en todas las 23 muestras que se tomaron se detectaron niveles de plomo y de otros materiales superiores a los recomendados por la normativa.















