El alcalde de Mataró, David Bote, ha admitido este domingo que está «muy preocupado» por la situación de Rodalies, tanto por la seguridad del servicio como por los problemas de movilidad que se están generando. Tras reunirse el sábado con el Gobierno catalán para conocer de primera mano el estado de la red ferroviaria, Bote ha remarcado la necesidad de que las actuaciones en marcha permitan recuperar el servicio con garantías.
En este sentido, el alcalde ha expresado su deseo de que las inspecciones de las vías «se acaben con celeridad» y que la reanudación del servicio se pueda hacer de manera «segura y rápida». Ha subrayado que la situación actual afecta directamente a miles de usuarios que dependen del tren para sus desplazamientos diarios, especialmente en municipios del área metropolitana.
Bote ha recordado que la movilidad no es una cuestión opcional para muchas personas. «Desplazarse muchas veces no es una opción, sino una obligación y una necesidad«, ha apuntado en un mensaje publicado en la red X, en el que ha reiterado la importancia de garantizar un servicio ferroviario fiable y seguro como elemento clave de cohesión social y económica.

