El peso de la energía nuclear en la generación eléctrica en Cataluña se ha consolidado aún más durante el año 2025 y ya roza el 60% del mix. En cambio, la aportación de electricidad de fuentes renovables (eólica, fotovoltaica, biomasa…) se ha estancado en el 18%. Un fracaso de la Generalidad en su proyecto estratégico de descarbonizar y desnuclearizar la producción eléctrica en Cataluña.
Cabe señalar que la Ley de cambio climático, aprobada por el Parlamento en el año 2017, establece que en el año 2030 el 50%, como mínimo, de la energía producida en Cataluña debe ser de origen renovable, y que en 2050 ya debe ser el 100%, de acuerdo con los objetivos fijados por la Unión Europea. Además, el Gobierno español, de acuerdo con las empresas eléctricas, ha fijado el cierre progresivo de las centrales nucleares, que, en el caso de Cataluña, está previsto para los años 2030 (Ascó I), 2032 (Ascó II) y 2035 (Vandellós II).
Según datos de Redeia, el 59,7% de la electricidad generada en Cataluña en 2025 tuvo origen nuclear, seis décimas más que el año anterior. Este incremento se ha producido en un contexto de descenso general de la producción eléctrica, que se situó en 35.214 gigawatts hora (GWh), un 6,2% menos que en 2024.
La producción nuclear también retrocedió, con una caída del 5,3%. Sin embargo, esta reducción fue inferior a la registrada por el conjunto del sistema, lo que ha acabado aumentando su peso relativo dentro del mix de generación.
Fuerte descenso de la producción eólica
Otro factor clave ha sido el fuerte descenso de la producción eólica. Cataluña generó el año pasado casi un 24% menos de electricidad a partir del viento que en 2024, un año que ya había registrado un descenso significativo del 7,8%. Como consecuencia, la energía eólica ha visto reducida su aportación al mix hasta el 6,1%.
Este vacío ha sido compensado principalmente por la energía nuclear, la hidráulica y, sobre todo, por los ciclos combinados de gas, que en 2025 aportaron el 14,3% de la electricidad generada en Cataluña, frente al 13% registrado en 2024.
El resultado ha sido un incremento del peso de las fuentes no renovables, que ya representan cerca del 82% de la generación eléctrica en el territorio. Una cifra muy alejada de la media del conjunto del sistema eléctrico estatal, donde este porcentaje se sitúa en el 44,5%.
El conjunto de España, según los datos de Redeia, la eólica fue, el año pasado, la principal fuente de generación en el mix eléctrico, con un 21,6% del total, seguida de la nuclear (19%), la solar fotovoltaica (18,4%) y los ciclos combinados de gas (16,8%). Catalonia is different.
*Puedes leer el artículo entero en el número 1650 de la edición en papel de EL TRIANGLE.
















