La comisión de investigación del accidente ferroviario de Adamuz sitúa como principal hipótesis que el carril izquierdo de la vía se rompió antes de que pasara el tren Iryo, lo que le hizo descarrilar y provocó, después, el choque con el Alvia que venía en dirección contraria. En un documento de seis páginas, la comisión sostiene que las marcas encontradas en las ruedas y la deformación del carril «son compatibles con el hecho de que el carril estuviera fracturado».
Según la investigación, la fractura hizo que el carril se hundiera ligeramente por el peso de la rueda. Primero provocó las marcas en las ruedas de los coches 2, 3, 4 y 5 del propio Iryo, y finalmente «el coche 6 descarriló por una falta completa de continuidad de la rodadura». Según el documento, las marcas presentan un patrón uniforme en los coches 2, 3 y 4 del Iryo y «son compatibles con el impacto de la cabeza del carril». «La comparación visual entre las marcas de las ruedas y la sección del carril roto de la zona cero del descarrilamiento presentan resultados coincidentes», indica el documento.
Además, según la investigación, el hecho de que las marcas solo estén presentes en las ruedas de los ejes impares «es compatible con el hecho de que la primera rueda de cada bogie recibiera el impacto de la cabeza del carril fracturado». Fruto de cada impacto, «el carril también se deforma y se hunde». En todo caso, la comisión destaca que se trata de una «hipótesis» que explica las marcas en las ruedas y en el carril que «deberá ser corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores».
Los investigadores han encontrado las mismas marcas en tres trenes que habían pasado por la misma zona: un Renfe que circuló por el lugar a las 19:09, un Iryo a las 19:01 y otro Iryo a las 17:21. De este modo, según el documento, «se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado, y por tanto del descarrilamiento».
Con esta base sobre la mesa, las ruedas y el carril se enviarán a un laboratorio metalográfico «para determinar las posibles causas de la ruptura», sobre las que hoy por hoy «no hay ninguna hipótesis». Además, en las próximas semanas se analizarán las cajas negras de los dos trenes, y una vez se determinen las causas de la ruptura «se podrán establecer nuevas líneas de investigación».
















