El informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apunta que el tren de Rodalies (Cercanías) que se accidentó el martes en Gelida (Barcelona) solo tuvo unos cinco segundos para frenar antes de chocar con el muro de contención de la autopista AP-7, que pasa justo por encima. Es la principal hipótesis de los investigadores tras una visita a la zona el miércoles por la mañana.
Según las investigaciones, el tren circulaba a 60 km/h de noche y con intensa lluvia, pero el muro se desprendió cuando el tren llegaba a su altura, lo que le impidió frenar a tiempo, y recorrió unos 50 metros más. El desprendimiento afectó sobre todo a la cabina y al primer vagón, y provocó la muerte de un maquinista en prácticas y heridas a 36 personas.
El segmento de muro consistía en un elemento prefabricado en forma de L y formaba parte de la aleta de una pérgola por donde pasa, sobre la vía, la autopista AP-7. El tren colisionó contra el segmento de muro que en ese momento estaba inclinado aproximadamente 45 grados invadiendo el gálibo de paso, de manera que el segmento de muro se incrustó en la cabina del tren. En cuanto a daños materiales, resultó gravemente afectada la primera unidad de la composición (especialmente el coche de cabeza) y se produjeron daños menores en la vía, incluyendo una rotura de carril por efecto de la colisión.
A partir de la información recopilada en el lugar de los hechos, la CIAF ha podido inferir que el segmento de muro se desplomó presumiblemente por efecto del empuje de agua acumulada en el extradós, resultado de las intensas lluvias producidas el día del accidente y en jornadas anteriores. En las próximas fases de investigación se estudiarán el diseño y el estado del muro, los elementos de drenaje de la obra de tierra en este punto de la AP-7, y las intervenciones e inspecciones realizadas anteriormente. También se recopilará información meteorológica de la fecha del suceso y los días anteriores.
Con los elementos de análisis disponibles en las primeras 24 horas se puede plantear la hipótesis de que el tren llegó al lugar en un momento en que el muro se estaba desplomando, hipótesis que resulta compatible con la posición final del tren y el muro, y con el escaso tiempo de reacción del que dispuso la tripulación del tren. No obstante, esta información es provisional a la espera de los datos pendientes y de otras actuaciones de la investigación. Segons la normativa, la CIAF disposa en principi d’un termini d’un any per publicar l’informe final de la investigació.
Los maquinistas, acusación popular
Por otro lado, el sindicato de maquinistas Semaf ha anunciado que se posicionará como acusación popular en los procesos penales abiertos en los juzgados de instrucción por los accidentes ferroviarios mortales en Gelida, donde murió un maquinista en prácticas, y en Adamuz (Córdoba), donde perdieron la vida 45 personas.
El objetivo de la organización en defensa de los trabajadores ferroviarios es «exigir responsabilidades penales y colaborar activamente en la investigación para determinar con rigor las causas de los accidentes». «Lo daremos todo para conocer la verdad, exigir justicia y afianzar la seguridad ferroviaria», han concluido.

