Pese al anuncio del Gobierno catalán de que el servicio de Rodalies (Cercanías) y de los trenes regionales se reanudaría de manera progresiva a lo largo de este jueves, tras más de 24 horas de suspensión total, que ha provocado un colapso generalizado de la movilidad en Cataluña, los maquinistas se han negado a circular mientras Adif no les entregue por escrito la garantía de la seguridad de la infraestructura de Rodalies.
Ante la negativa de los maquinistas, el Gobierno ha decidido abrir un expediente a Renfe. Según Pere Macias, comisionado por el traspaso de Rodalies, Adif ha garantizado la plena seguridad, pero los maquinistas no operan los trenes. Renfe, por su parte, recomienda el uso de medios alternativos.
El ejecutivo catalán ya advirtió, sin embargo, que hoy no será una jornada de normalidad y que la recuperación del servicio estará condicionada a las garantías de seguridad y a la disponibilidad de maquinistas. De momento, a primera hora no circulaba ningún tren y las estaciones siguen cerradas. Renfe recomienda a los usuarios el uso de medios alternativos.
El anuncio de la reanudación lo hizo el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, tras la reunión del comité técnico de seguimiento del paro de Rodalies, en la que también participaron la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, y la consellera de Interior, Núria Parlon.
Una recuperación «escalonada» y con incertidumbres
Según explicó Dalmau, la reanudación del servicio no será simultánea ni inmediata en toda la red, sino que se activará de manera gradual a lo largo del día, a medida que se vayan validando las condiciones de seguridad de las infraestructuras y se confirme la disponibilidad del personal necesario. «No será un día fácil«, advirtió el consejero, que reconoció la complejidad de reactivar un servicio que ha estado completamente parado.
En este sentido, Renfe admitió que no puede garantizar la plena normalidad del servicio, aunque aseguró que está preparada para reanudar la circulación de trenes. La operadora subrayó que la prioridad es garantizar la seguridad tras los incidentes de los últimos días.
El accidente de Gelida, origen del colapso
La suspensión total de Rodalies se produjo tras el accidente de un tren en Gelida, donde un convoy impactó contra un muro después sobre la vía a consecuencia del temporal. El accidente causó la muerte de un maquinista en prácticas y varios heridos, y obligó a Adif y Renfe a detener toda la circulación ferroviaria de Rodalies en Cataluña para revisar el estado de la infraestructura.
En este contexto, la AP-7 ha quedado cortada en sentido sur desde Martorell, una medida adoptada por seguridad a raíz del riesgo detectado en la zona próxima al accidente ferroviario. Según han advertido los Bomberos, el corte se podría alargar durante días, dada la necesidad de evaluar la estabilidad del terreno y de las infraestructuras afectadas, lo que mantiene la presión sobre una red viaria ya colapsada por la ausencia de servicio ferroviario.
Medidas excepcionales para aligerar la movilidad
Ante el bloqueo ferroviario, el Gobierno ha activado varias medidas de emergencia para reducir el impacto sobre los desplazamientos. Entre ellas, el incremento de frecuencias en los Ferrocarriles de la Generalitat, el refuerzo de los servicios de autobuses interurbanos y el levantamiento de barreras en algunos peajes, como el de la C-32 en El Garraf. También se han flexibilizado restricciones de movilidad y criterios ambientales para facilitar el uso del vehículo privado.
Paneque ha detallado que se han realizado dos revisiones completas de la red, una de ellas con luz diurna, antes de autorizar la reanudación progresiva del servicio.
Presión sindical y amenaza de huelga
A la crisis operativa se añade el conflicto laboral. El sindicato de maquinistas ha convocado huelga en todas las empresas ferroviarias para los días 9, 10 y 11 de febrero, denunciando falta de garantías de seguridad y deficiencias estructurales en la red.
Los representantes de los trabajadores han advertido de que no asumirán servicios si no se garantizan condiciones seguras, un factor que puede continuar condicionando el funcionamiento de Rodalies en las próximas semanas.
Un sistema bajo cuestionamiento
Todo ello ha vuelto a poner en el centro del debate la fragilidad del sistema de Rodalies, los problemas crónicos de inversión y mantenimiento y la dependencia de una infraestructura altamente vulnerable a episodios meteorológicos extremos.
La reanudación anunciada para este jueves supone un primer paso hacia la normalización, pero el caos de las últimas horas ha evidenciado la magnitud del reto pendiente en la gestión de la movilidad ferroviaria en Cataluña.















