El levante de primera categoría que ha afectado a Cataluña entre el 18 y el 21 de enero ha dejado un temporal marítimo de una intensidad que no se veía desde el temporal Gloria de enero de 2020. Con la borrasca Harry, las olas han llegado a los seis metros en Badalona y a casi cinco en el delta del Llobregat, provocando afectaciones importantes en las playas metropolitanas, especialmente en el litoral norte y en municipios como Badalona y Montgat, más expuestos a situaciones de componente este.
Los daños han sido generalizados e incluyen el hundimiento parcial del paseo marítimo de la playa de la Barca Maria, la pérdida de grandes extensiones de arena —hasta 40 metros en algunos puntos de Gavà y más de 20 metros en El Prat de Llobregat—, así como el descalce o deterioro de plataformas de duchas, pasarelas y otros equipamientos. En algunos tramos del delta del Llobregat la playa ha llegado a desaparecer completamente y el oleaje ha obligado a cortar carreteras, además de provocar inundaciones y daños en espacios naturales protegidos y sistemas dunares.
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha activado su protocolo de gestión de temporales, con actuaciones antes, durante y después del episodio para reducir riesgos y restablecer la normalidad lo más rápido posible. Estas tareas incluyen la retirada preventiva de mobiliario, la monitorización de daños, el cierre o balizamiento de zonas afectadas, la reposición de equipamientos y la recogida de residuos, muchos de los cuales provienen de las crecidas de los ríos Llobregat y Besós.
Ante la acumulación de pérdidas de arena y el aumento de la frecuencia e intensidad de los temporales, el AMB ha vuelto a reclamar al Ministerio para la Transición Ecológica actuaciones urgentes y estructurales para estabilizar y proteger las playas. Entre las demandas hay aportaciones de emergencia de arena, proyectos de protección en Montgat, Badalona y el delta del Llobregat, así como la creación de una comisión de seguimiento interadministrativa. Paralelamente, se está trabajando en la reparación del colector de Levante, roto por el temporal en Badalona, una incidencia que, según el AMB, no ha comportado vertidos ni afectaciones al suministro de agua.















