La Audiencia Nacional ha archivado por segunda vez la causa por el espionaje a los teléfonos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y algunos ministros, con el programa informático Pegasus.
El magistrado José Luis Calama ha considerado que la falta de colaboración de Israel impide investigar sobre la atribución de la autoría de los hechos a ninguna persona concreta. En los últimos años, Israel no ha ejecutado las comisiones rogatorias emitidas, ampliadas y recordadas en diferentes momentos.
Calama ya archivó inicialmente la investigación en julio de 2023 y la reabrió en 2024 para incorporar la información facilitada por las autoridades judiciales francesas en el procedimiento que se seguía allí por la infección con Pegasus de teléfonos de ministros, diputados y periodistas, entre otras personas.
El instructor ha explicado que de las investigaciones de las autoridades judiciales francesas no se desprenden nuevos datos que permitan determinar la autoría de los hechos investigados y que pudieran enmarcarse en delitos de descubrimiento y revelación de secretos.
A través de las comisiones rogatorias a Israel, el juez pretendía requerir información a la mercantil NSO Group, propietaria del programa informático, y tomar declaración como testigo al CEO de la compañía. En conclusión, Calama ha dicho que se trata de una situación de «impotencia investigadora».














